Con el respaldo de las ocho fracciones parlamentarias representadas en su seno, la Cámara de Senadores manifestó su más enérgica condena por la violencia que se ha desatado en México de manera incontrolada contra mujeres y niñas, y guardó un minuto de silencio en memoria de la niña Fátima.

A través de un pronunciamiento unánime, los senadores consideraron que el caso más abominable ha sido el reciente secuestro, tortura y asesinato de Fátima Cecilia Aldrighetti Antón, una niña de escasos siete años, victimada en la Ciudad de México.

Al inicio de la sesión ordinaria del pleno cameral, Mónica Fernández Balboa, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara Alta, expresó:

“Al expresar nuestro enérgico rechazo a estos hechos, hacemos un llamado a las autoridades correspondientes para que ni éstos, ni ningún otro crimen contra las mujeres, queden sin castigo, y para coordinar estrategias eficaces que abonen a un México sin violencia, en particular sin violencia de género”.

Hace apenas unos días, comentó, “nos conmovíamos por lo sucedido a Ingrid Escamilla Vargas, y su revictimización por la filtración y exhibición del crimen que le quitó la vida”.

Existe el compromiso de la LXIV Legislatura del Senado de la República de construir un país con paz y justicia, dijo, y por ello se ha legislado para proteger a las mujeres de toda forma de violencia, así como para garantizar su vida, libertad y seguridad cuando hayan sido víctimas de delitos.

Los senadores, aseguró, seguirán trabajando para hacer prevalecer los derechos humanos de las mujeres y de todos los mexicanos, y convocó a la sociedad a unirse, sin distinción de partidos y colores, para construir un México con justicia y sin violencia.

Luego de que senadoras fijaron la posición de sus respectivos partidos políticos sobre el tema, Fernández Balboa resumió que el consenso fue la condena a tan lamentable hecho, que no debe quedar impune.

La Mesa Directiva, explicó, estará atenta al resultado de las investigaciones que permitan dar con los responsables del asesinato de la niña Fátima para que sean sancionados conforme a derecho, e informó que el pronunciamiento se comunicará a las autoridades competentes de la Ciudad de México, que realizan las investigaciones correspondientes.

Para Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador de la fracción parlamentaria de Morena, la fuerza política mayoritaria en la Cámara alta, el asesinato de la niña Fátima es una tragedia que enluta al país.

“No se puede quedar impune un hecho tan trágico, de dimensiones incluso desconocidas, porque se trata de una situación que nadie puede admitir y que representa una grave degradación social. Llegar a estos extremos es muy, muy lamentable y por eso se tiene que dar con la o los responsables, y todos tenemos que cuidar la reconstrucción del tejido social.

“Es condenable, es lamentable y nos pronunciamos por la justicia en favor de la familia y de todo el pueblo de México’’.

Por el PRI, Claudia Anaya Mota expresó, desde la tribuna:

“El caso de Fátima duele, y duele porque sabemos que no es el último, y duele porque sabemos que no es el único, y duele porque parece que estamos repartiendo culpas en lugar de asumir responsabilidades.

“¡Ya basta México! Nos están matando, nos están matando y necesitamos detener esta violencia ilógica, estúpida e irracional contra las mujeres’’.

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