De manera unánime, el Senado de la República aprobó la Ley Federal para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

Así, se prohíbe el empleo de la tortura y los tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes hacia toda persona sometida a arresto, detención o prisión, y la CNDH podrá realizar visitas y supervisiones a las prisiones para evitar actos de tortura.

Además se indicó que es delito la tortura o penas crueles o degradantes el servidor público que inflija a una persona dolores o sufrimientos graves, físicos o mentales, para obtener información o una confesión con fines de investigación criminal o con cualquier fin.

También se sanciona con penas de siete a 16 años de prisión a los servidores públicos que cometan estos delitos, y una inhabilitación permanente para desempeñar cualquier cargo público.

Las mismas sanciones serán para el servidor público que instigue o induzca o autorice a un tercero o se sirva de él para infligir a una persona dolores o sufrimientos graves.

De igual manera, no se considerarán como causas excluyentes de responsabilidad el que se invoquen casos excepcionales como estado o amenaza de guerra, conmoción o conflicto interior, suspensión de garantías constitucionales o urgencias en las investigaciones.

Tampoco se podrá esgrimir como justificación para cometer este delito la peligrosidad del detenido o sentenciado, ni la inseguridad de los establecimientos o centros penitenciarios.

Al hablar a favor, el senador del perredista Armando Contreras, dijo que en este sexenio la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha emitido 1176 recomendaciones por tratos crueles, inhumanos y degradantes cometidos por el Ejército, la Marina y los cuerpos de policías, entre otras autoridades.

Las reformas, aprobadas unánimemente con 90 votos en la sesión de este miércoles, fueron enviadas a la Cámara de Diputados, para que continúe su trámite legislativo.

MIF