Por unanimidad, el pleno de la Cámara de Senadores modificó la minuta que expide la Ley de Juicio Político y Declaración de Procedencia, previamente aprobada por la Cámara de Diputados, y devolvió el decreto para una nueva revisión.

En casi ocho días de negociaciones, el diferendo principal entre Morena y la oposición, cuyos representantes habían advertido que de no modificarse la minuta acudirían a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) a presentar una controversia constitucional contra la nueva ley, se centró en la redacción del artículo 35.

“Por lo que respecta a las personas titulares del poder Ejecutivo de las entidades federativas, las diputadas o los diputados de las legislaturas locales, las magistradas o los magistrados de los Tribunales Superiores de Justicia locales, en su caso, los miembros de los Consejos de las Judicaturas Locales, así como los miembros de los organismos a los que las constituciones locales otorguen autonomía, a quienes se les hubiere atribuido la posible comisión de delitos federales, la declaración de procedencia que al efecto dicte la Cámara de Diputados se remitirá a la Legislatura local respectiva, para que en ejercicio de sus atribuciones proceda como corresponda en estricta observancia de lo decretado en definitiva por la Cámara de Diputados del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos erigida en Jurado de Procedencia y, en su caso, publique y comunique tal resolución para el efecto de que las autoridades locales o federales correspondientes actúen en consecuencia”, citaba la minuta, que no gustó a la oposición.

El acuerdo consistió, finalmente, en establecer que lo decretado al respecto por la Cámara baja, “se comunicará a la Legislatura local respectiva, para que en ejercicio de sus atribuciones proceda como corresponda”.

Pactados los cambios a la minuta, el pleno cameral aprobó el decreto sometido a discusión por 106 votos.

Si los diputados federales se allanan a los cambios acordados por los senadores remitirán de inmediato el decreto al Ejecutivo federal para su eventual promulgación; en caso contrario, la minuta sería devuelta a la Cámara alta para continuar el proceso legislativo.

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