El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) advirtió que en México grupos sociales como los indígenas, las mujeres y las personas con discapacidad aún encuentran obstáculos para acceder a los mismos beneficios que el resto de la sociedad mexicana.

A través del informe “Pobreza y derechos sociales en México”, el coneval alertó de que a pesar de que se ha avanzado en abatir las carencias sociales, sigue un alto rezago en el acceso a rubros como la seguridad social y alimentación, además de que entre 1992 y el 2016 el ingreso familiar ha variado de tal forma que no ha registrado mejoras que se traduzcan en bienestar para sus miembros.

En su última medición, al 2016, el Coneval reveló que 53.4 millones de personas (43.6% de la población en México) se encuentran en situación de pobreza, en tanto que 9.4 millones (7.6%) viven en situación de pobreza extrema.

Asimismo, refiere que, con datos a ese año, persiste un rezago educativo entre la población de 17.4%; además de las carencias por acceso a los servicios de salud (15.5%); acceso a seguridad social (55.8%); por calidad y espacios de la vivienda (12%); por acceso a servicios básicos de la vivienda (19.3%), y por acceso a la alimentación (20.1 por ciento).

El consejo también apunta que 17.5% de la población vive con un ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo, en tanto que 50.6% vive con un ingreso por debajo de la línea de bienestar promedio.

Si bien todos los indicadores han mostrado un descenso, el rubro de salud es el que más ha bajado desde el 2008, cuando se ubicaba en 38.4%; la carencia alimentaria, por el contrario, es la que menos ha disminuido, pues en el 2008 se ubicaba en 21.7 por ciento. En tanto, el acceso a seguridad social se mantiene con el mayor porcentaje.

El Coneval expone además que “hay grupos de población cuyo ejercicio de derechos se encuentra sistemáticamente comprometido”. Éste es el caso de la población indígena, que “enfrenta brechas en todos los casos en que se compara con población no indígena”, y asegura que lo mismo sucede con otros grupos igualmente vulnerables, como es el caso de las mujeres, las personas con discapacidad y la población joven.

Ante esto, el Coneval plantea “adicionar dimensiones concretas relacionadas con todos los derechos sociales y económicos”.

De la misma forma, propone incorporar indicadores de calidad “que se traduzcan en mecanismos de acceso a la justicia que vayan más allá de los elementos mínimos”.

Gonzalo Hernández Licona, secretario ejecutivo del Coneval, expuso ante esto que el organismo “quisiera tener un conjunto más amplio de indicadores sobre el acceso efectivo para que, junto con la medición de pobreza, el desarrollo social sea más efectivo en nuestro país”.