El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, reveló que el gobierno federal realizó por dos semanas una prueba en centros de vacunación de todo el país para extraer y colocar seis dosis por vial de la vacuna de Pfizer contra Covid-19, y no las cinco que originalmente se habían recomendado. Sin embargo, garantizó que se trató de “la misma concentración de sustancia activa”.

Aunque informó que Pfizer ya pidió a la Cofepris una modificación al documento de uso de emergencia de su vacuna para reconocer la contabilidad de seis dosis por vial, López-Gatell no aclaró si el gobierno federal aplicará en adelante seis dosis por cada ampolleta.

Durante la conferencia en Palacio Nacional para dar a conocer la evolución de la epidemia por Covid-19 en nuestro país, el Subsecretario indicó que fue la propia compañía Pfizer la que recomendó al gobierno federal sustraer seis dosis, en lugar de cinco de sus ampolletas.

Recordó que originalmente la vacuna de Pfizer venía envasada en una ampolleta usada en cinco dosis, “pero después, hace casi dos meses y medio, Pfizer nos planteó al gobierno de México, y asumo que a todos los países a los que les esta distribuyendo vacuna, que BioNTech había tenido un desarrollo tecnológico que resultó muy útil, y que es una aguja que tiene un calibre muy pequeño y lo que permite es que: lo que se queda en la aguja, una vez que se saca el líquido de la ampolleta, sea un volumen menor comparado con las agujas que convencionalmente estábamos utilizando. Esto técnicamente se llama el volumen muerto, que es el volumen que ya no se puede utilizar, que se queda atrapado en la propia jeringa o en la aguja. Esto ocurre siempre en cualquier inyección”.

“Y lo que nos mostró Pfizer es que si se utilizan este tipo de jeringas se podían obtener seis dosis para el mismo volumen líquido y desde luego para la misma concentración de la sustancia activa que hay en cada una de las dosis que se aplican”, explicó.

Dijo que la reacción en la Secretaría de Salud a esa explicación de Pfizer “fue de entusiasmo”, porque eso le permitiría, sobre todo en el contexto de no poder contar con un mayor volumen y velocidad de recepción de vacunas, aprovechar la sexta en lugar de solo cinco dosis.

Apuntó que Pfizer le recomendó adquirir con BioNTech las agujas recomendadas, pero el gobierno optó por comprarlas con la compañía DL, un proveedor nacional.

“Cuando lo multiplicamos por la cantidad de dosis recibidas es un cambio muy sustancial en la velocidad de aplicación”, sostuvo.

Hicieron una prueba piloto por dos semanas en centros de vacunación

Reveló que al conocer esa situación, la Secretaría de Salud ordenó una prueba en los centros de vacunación donde se aplicó la vacuna de Pfizer, para que se extrajeran la sexta dosis.

“Lo que hicimos fue una prueba de campo en condiciones reales, e instruimos a los centros de vacunación de una manera vigilada y controlada que no dejaran el líquido que se estaba quedando en los viales correspondiente a ese volumen necesario para la segunda dosis.

“Fue impresionante porque logramos obtener en más del 98% de los viales, de las ampolletas, y en prácticamente la totalidad de los centros de vacunación de las dos semanas consecutivas en donde hicimos las pruebas en todo el país, la sexta dosis”, explicó.

Dijo que posterior a esto, Pfizer formuló una solicitud oficial a Cofepris para que hiciera una modificación al documento de autorización de uso de emergencia de su vacuna, reconociendo la existencia de la sexta dosis, por lo que ahora, dijo, “la contabilidad de las dosis se hace ya considerando viales de seis dosis”.

jorge.monroy@eleconomista.mx

rrg