En el tercer y último debate de los candidatos presidenciales, en el rubro de educación, la reforma en la materia fue fuente de propuestas, críticas y acusaciones entre los aspirantes a suceder a Enrique Peña Nieto.

Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Juntos Haremos Historia, fue explícito al asegurar que de ganar la elección, dará marcha atrás a la reforma educativa.

“Voy a utilizar mis facultades como titular del Ejecutivo, tengo que enviar iniciativas al Congreso pero, a lo que nosotros corresponde, políticamente, la decisión que hemos tomado, es que se cancela la mal llamada reforma educativa”, dijo.

Antes expuso que cancelará su “esencia” al considerar que lo que se aprobó “tiene más que ver con una reforma laboral”, está dedicada a afectar a los maestros y “tiene una orientación neoliberal, privatizadora, recoge lo que nos recomiendan desde el extranjero”.

López Obrador subrayó estar de acuerdo con la evaluación docente, aunque aseguró que está siendo utilizada “con propósitos persecutorios”, por lo que se pronunció primero por la capacitación y posteriormente la evaluación, además de concientizar y no imponer.

Ricardo Anaya, candidato de Por México al Frente, criticó la implementación de la reforma y aseguró que su cancelación como lo propone el tabasqueño es permitir que se continúen vendiendo las plazas docentes, se hereden y “que los ascensos se den para aquellos que asisten a marchas, a plantones”.

“Se ha implementado mal porque la reforma educativa trataba de mejorar la educación, no de castigar a los maestros.

Hoy se está gastando el triple en las evaluaciones que lo que se gasta en la capacitación docente”, manifestó.

José Antonio Meade, candidato de Todos por México, aseguró que dar marcha atrás a la reforma en la materia significa “cancelar el futuro de tus hijos, implica echar por la borda la posibilidad de que aprendan inglés, implica echar por la borda la tecnología, y que lo oigan muy claro los maestros: yo estoy absolutamente de su lado, les voy a pagar mejor, van a tener absoluta certeza laboral”.

En tanto, el independiente Jaime Rodríguez Calderón cuestionó a López Obrador si existe un acuerdo con Elba Esther Gordillo o con los docentes sobre su posición frente a la reforma educativa, a lo que el candidato de Juntos Haremos Historia dijo que “tiene que ver con todas las expresiones”, e insistió en estar en contra de la reforma educativa, ya que aseguró que no “obedece a nuestra realidad y no resuelve el problema del atraso educativo”.

En materia de ciencia y tecnología López Obrador sostuvo que en 10 años México cayó de la posición 37 a la 58 en el Índice Global de Innovación, derivado de que no se cumple con la ley de inversión en la materia, y adelantó que propondrá a María Elena Álvarez Buylla Roces para que dirija el Conacyt.