Con el pasar de los procesos electorales en México, las instituciones han ganado la confianza de la ciudadanía en la organización de comicios; sin embargo, aún quedan dudas en otros aspectos, indicó Dong Nguyen Huu, consultor del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

Nguyen Huu refirió, en el marco de la presentación de las organizaciones civiles que serán beneficiadas este 2018 con el Fondo de Apoyo a la Observación Electoral (FAOE), que en la actualidad las instituciones electorales han ganado credibilidad en la organización, por lo que los observadores electorales se enfocan en proyectos que tienen que ver con aspectos de mayor profundidad.

“Los proyectos son más profundos, yo diría más sobre la educación cívica, la promoción de los valores democráticos (...) Yo (organización civil) no voy a meterme más en la organización, si hay problemas difíciles, siguen los observadores, pero menos observadores del día electoral”, indicó el también miembro del Comité de Evaluación del FAOE.

Este miércoles se presentó a las 29 organizaciones que serán beneficiadas con un total de 19 millones de pesos del FAOE —700,000 pesos en promedio para cada ONG—, cuyos recursos provienen del Instituto Nacional Electoral, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales.

En este sentido, Irma Méndez Hoyos, presidenta del Comité Técnico de Evaluación del Fondo, indicó que las organizaciones civiles que serán patrocinadas tienen en general dos objetivos: monitorear la calidad del proceso electoral y “ver en qué medida se cumple, primero la ley, y segundo los estándares de las elecciones democráticas”.

Tienen un objetivo, “que desde mi punto de vista es vital para las democracias jóvenes como la mexicana, que es prevenir y persuadir a los actores y a los órganos electorales en general y, a los ciudadanos, de no cometer malas prácticas y delitos electorales”, dijo la también académica de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.

Méndez de Hoyos abundó que los delitos electorales están claramente tipificados, pero no las malas prácticas. “Digamos, el juego desleal dentro de la ley”, lo que es muy complicado de registrar de primera mano, por lo que sólo con la observación sistemática se puede documentar, se detalló.

José de Jesús Orozco Henríquez, miembro del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y del comité de evaluación, señaló que el TEPJF tomará como “un indicio” los resultados obtenidos por las ONG en sus observaciones para juzgar los posibles conflictos electorales que se generen posterior a la realización de los comicios; no obstante, no hay una relación vinculante directa.