El mal desempeño de la economía nacional y los políticos corruptos son los factores que más afectan los niveles de satisfacción con el funcionamiento de la democracia representativa entre la población. Sólo una mediana de 45% entre los encuestados a nivel mundial se dijo satisfecho con el funcionamiento de la democracia contra 51% que se pronunció insatisfecho, según indica la encuesta Trust, facts and democracy del Pew Research Center.

El think tank estadounidense pudo establecer que quienes respondían que la situación de la economía de su país era mala, presentaban en promedio 71% de probabilidad de decirse insatisfechos con la forma en que funciona la democracia, 31 puntos por encima de quienes opinaron que la economía era buena, pero que no están satisfechos con la democracia (40%).

Aquellos que describieron a su país como uno en el que la mayoría de los políticos son corruptos presentaron en promedio 4 puntos más de probabilidades de expresar insatisfacción democrática que aquellos que no creen que esto describa bien a su país (58% y 54%), respectivamente

Si bien la relación entre los puntos de vista sobre la corrupción y la insatisfacción con la democracia es comparativamente menor a la existente con la opinión de la economía, es mayor que otros factores contemplados por la encuesta. El estado de la libertad de expresión, la movilidad social, la justicia y la sensibilidad de los políticos a los problemas sociales —factores asociados a valores democráticos— fueron en general menos relevantes para los encuestados al momento de juzgar el nivel de satisfacción con el régimen democrático.

La encuesta, realizada en el periodo primavera de 2018, señala que los porcentajes para México para la relación estado de la economía / satisfacción con la democracia superan la media, y son los más altos de entre los 27 países comprendidos en la muestra del think tank. La probabilidad de declararse insatisfecho con la democracia entre los que opinaron que el estado de la economía del país era mala fue de 91%; pero la probabilidad de estar insatisfecho con la democracia entre los mexicanos que opinaron que la economía va bien es también la más alta: 69 por ciento. Resultados similares aparecen en España, con 89% y 64 por ciento.

En cuanto a los niveles de insatisfacción en los 27 países que comprenden la muestra, y en el periodo comprendido entre 2017 y 2018, con una revisión al 30 de abril de 2019, diez de ellos no experimentaron ningún cambio significativo en la insatisfacción democrática, en 14 se incrementaron por encima de los 7 puntos contra los niveles reportados en 2018, y sólo en tres disminuyeron: Corea del Sur, Francia y México.

Mientras que en Corea del Sur la insatisfacción democrática entre la población pasó de 69% a 35% —que se explica por la condena a la presidenta Park Geun-hye de 24 años de prisión por corrupción—, en Francia —con un Emmanuel Macron a menos de un año en la presidencia—, los números fueron 65% y 51% para 2017 y 2018, respectivamente. Para México, los niveles de insatisfacción democrática pasaron de 93% en 2017 a 85% en 2018 —éste último, año de elecciones presidenciales—; ambos porcentajes, los más altos de cada período entre los países encuestados.

Aún con esta disminución de ocho puntos en la insatisfacción democrática, México supera por 34 puntos la mediana de insatisfacción democrática en el mundo.

Los países en los que se incrementó el porcentaje de insatisfacción en 2018 con respecto al año anterior son India, Alemania, Brasil, Rusia, Holanda, Suecia, Túnez, Argentina, Japón, Canadá, Sudáfrica, Reino Unido, España y Estados Unidos.

Los países en los que la variación anual no fue significativa son Grecia, Kenia, Indonesia, Italia, Nigeria, Hungría, Polonia, Filipinas, Australia e Israel.

Luego de la relación establecida por el estudio del Pew Research entre democracia y economía, y con los pronósticos del Brookings Institution y el Financial Times que anuncian que la economía global caerá en desaceleración durante 2019 más las revisiones a la baja del FMI para el PIB mundial, las expectativas de satisfacción entre la población con la democracia representativa no son las mejores.