La secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, se pronunció por homologar en todo el país el tipo penal de feminicidio, pues argumentó que esto impide la claridad respecto al homicidio doloso.  

“Tenemos que reflexionar sobre los tipos penales y homologar y armonizar un solo tipo penal de feminicidio. Porque en alguna entidad federativa es mucho más complicado poder determinar si la conducta ilícita es un tipo de feminicidio o no lo es. Entonces esto es verdaderamente fundamental”, dijo Sánchez Cordero.

En tanto, la titular de la Segob admitió que el gobierno federal carece de datos duros sobre la situación de la violencia contra las mujeres.

Dijo que el gobierno depende de esa información para determinar políticas públicas “sin caer en la tentación de los extremos de minimizar, o también sobredimensionar el fenómeno”.

Como parte de los 16 días de activismo para concientizar sobre la necesidad de erradicar la violencia contra las mujeres, la secretaría Sánchez Cordero participó en la en la primera y segunda sesiones ordinarias 2020 del Comité Ejecutivo del Subsistema Nacional de Información de Gobierno, Seguridad Pública e Impartición de Justicia, organizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La titular de la Segob dijo que “la medición de la violencia contra las mujeres reviste de gran complejidad debido a las múltiples manifestaciones en las que puede presentarse y las distintas formas de atención y que es posible brindar”.

Indicó que el gobierno cuenta con información proveniente de fuentes de datos muy diversas como las llamadas de emergencia, lesiones atendidas en las instancias de salud; atención brindada en los centros de Justicia para las Mujeres, refugios y centros de atención externa; expedientes únicos; atención de violencias a niñas, niños y adolescentes, y “sabemos que en muchas ocasiones estas violencias son precisamente o culminan en una muerte de una mujer”.

Aseveró que si bien el Grupo Interinstitucional de Estrategias contra las Violencias hacia las Mujeres, Niñas y Adolescentes (GIEV) tiene identificado que la violencia ocurre en 344 municipios de 10 estados del país, “hemos trabajado para articular esta información, poner el panorama más completo posible de la situación de la violencia contra las mujeres y así, poder brindar soluciones diseñadas a partir de estos datos duros, verídicos, sin caer en la tentación de los extremos de minimizar o también sobredimensionar el fenómeno”.

Indicó que el gobierno debe disponer de datos oportunos y ciertos para evaluar y atender la especificidad de cada una de las modalidades y tipos de violencia.

“En lo que hace a la violencia feminicida como resultado de estos análisis, sabemos que desde el año 2007 inició una tendencia al alza, de manera que llegamos al año 2018 con una curva ascendente en la incidencia de este terrible delito. Por ello, nos pusimos como tarea prioritaria frenar la tendencia al alza y revertir la situación”, sostuvo.

“Que el 50% de las muertes violentas ocurren en seis entidades federativas, conocemos cuales son las 10 entidades con las tasas más altas de muertes violentas por cada 100,000 mujeres y a partir de ello, podemos concentrar nuestros esfuerzos de prevención y atención en estos territorios específicos”, añadió.

“Necesitamos continuar perfeccionando nuestros registros inmediatos, nuestros censos, nuestras encuestas a partir de un trabajo colaborativo y permanente en todos los niveles”.

Sánchez Cordero reconoció las causas por las cuales se han manifestado diversos grupos de mujeres. “Estas protestas son expresiones diversas de mujeres mexicanas de todas las condiciones sociales que sin distinción de partido nos exigen poner un alto a las violencias machistas que padecen día a día por el solo hecho de ser mujeres”.

jorge.monroy@eleconomista.mx

kg