Tras el incidente en el que militares mexicanos apuntaron y desarmaron a dos soldados estadounidenses porque pensaron erróneamente que estaban del lado mexicano, lo cual desencadenó la amenaza de enviar soldados armados a la frontera entre México y Estados Unidos por parte del presidente Donald Trump, la Secretaría de Relaciones Exteriores precisó que el hecho se trató oportunamente además de ser común y no desata consecuencias entre ambos países.

A través de un comunicado, la cancillería detalló que el incidente ocurrió el pasado 13 de abril, a la altura de la colonia Parcelas, Ciudad Juárez, donde un grupo de militares mexicanos se encontró con los soldados estadunidenses que realizaban operaciones de apoyo en un vehículo sin identificación que se encontraba al sur de la valla fronteriza, dentro del territorio de Estados Unidos, en una zona en la que los límites de la frontera no resultan claros por su geografía.

Tras la investigación correspondiente, se determinó que el vehículo de los militares de ese país se colocara al norte de la valla fronteriza para evitar confusiones.

“Este tipo de incidentes es común, toda vez que se trata de una verificación de patrullaje ordinario, sin consecuencias para ambos gobiernos, quienes mantienen comunicación permanente y fluida. Sobre este hecho en particular, estuvieron en contacto directo y oportuno”, informó la cancillería.

Asimismo, reiteró que México tiene disposición plena para mantener una buena relación bilateral basada en la confianza y el respeto mutuo.

Horas antes del pronunciamiento mexicano en su cuenta de Twitter Donald Trump aseveró que Estados Unidos está enviando soldados armados a la frontera con México.

“Los soldados de México recientemente desarmaron a nuestros soldados de la Guardia Nacional, probablemente como una táctica de desvío para los traficantes de drogas en la frontera. ¡Más vale que no vuelva a ocurrir! Ahora estamos enviando soldados armados a la Frontera”, escribió.