El presidente del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), José Octavio López Presa planteó que, si bien en ciertas áreas, la lógica de la visión para combatir la corrupción del presidente Andrés Manuel López Obrador no coincide con la de ese entramado institucional, buscarán las coincidencias para atacar las manifestaciones de ese fenómeno social.

En entrevista, subrayó que para acabar con la corrupción debe haber un involucramiento de la sociedad.

Para avanzar en ese aspecto informó que lanzarán las plataformas en internet México MxEtico y Sin papel que tienen como objetivo llamar la atención de la ciudadanía a sumarse al combate a la corrupción, mediante el compromiso con un comportamiento probo, particularmente los profesionistas, así como promover la disponibilidad de la información pública.

Por otra parte, adelantó que en los próximos días se publicará la Política Nacional Anticorrupción, la cual estaba pendiente de presentarse al Comité Coordinador del SNA porque non había representante del Consejo de la Judicatura Federal.

—¿En qué avanzamos este año como país en la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción, tanto en el ámbito federal como estatal?

—Fue un año importante de consolidación.  Hay 30 sistemas entre estatales y el federal casi completos. Faltan algunas pequeñas cosas y ya empiezan a trabajar, ya empiezan a hacer vínculos entre la sociedad y el gobierno, los comités coordinadores de prácticamente 30 estados ya están funcionando regularmente.

Hay algunos estados que ya han tenido avances importantes. Incluso ya sus fiscalías anticorrupción ya tienen procesos; los tribunales de justicia administrativa también ya tienen casos que están funcionando. En fin, hay un avance en muchos estados, hay un esfuerzo continuo para ir fortaleciendo los sistemas.

Los únicos dos estados que faltan por hacer algo relevante son Campeche y Chiapas, pero yo confío en que Campeche pronto va a terminar de construir su sistema y en Chiapas hay que ayudarlo un poco porque es el estado que va más retrasado.

—¿Qué tan importante es que la designación de los miembros de la Comisión de Selección que debe hacer el Senado y, luego, la designación del integrante del Comité de Participación Ciudadana del SNA que falta, se mantenga alejado de cuotas partidistas o de algún tipo de contaminación política o de que venga una gente muy identificada con algún gobierno?

—Eso es importantísimo y no nada más para los ciudadanos, también para las instituciones que forman parte del sistema.

Es decir, los sistemas estatales y el sistema nacional no van a funcionar correctamente si los titulares de las instituciones tienen una cercanía demasiado sesgada en favor de un partido o de órganos políticos.

El Sistema Nacional Anticorrupción y los estatales tienen que ser en su mayoría apartidistas, tienen que ser profesionistas con una gran capacidad técnica y también una gran credibilidad y honorabilidad de cara a la sociedad.

—Hay quienes proponen que se revise el mandato del Comité de Participación Ciudadana. ¿Cuál es su opinión al respecto?

—No sé qué quieren los que opinan en este sentido. Nosotros somos un vínculo con la sociedad y las instituciones del Comité Coordinador y proponemos políticas públicas, proponemos acciones que enganchen a la sociedad con los valores éticos que son el antídoto contra la corrupción.

Por ejemplo, todos los CPCs del país estamos lanzado dos plataformas, una que se llama México Ético y otra plataforma que se llama Sinpapel.org.  ¿Qué se pretende con estas dos plataformas? En el caso de México Ético, en el país hay alrededor de ocho millones de profesionistas, casi nueve millones, y cinco millones de estudiantes universitarios. Son personas privilegiadas en México porque de una población de 125 millones, 14 tenemos estudios de educación superior.

En esta plataforma estamos invitando a estos 14 millones de mexicanos a que se comprometan con códigos de ética, con estándares éticos y si logramos que los 14 millones de personas que tenemos estudios universitarios nos comportemos con ética y que además somos quienes tomamos las decisiones en el país o buena parte de las decisiones en el país, este país va a cambiar.

Esto es lo que hacen los CPCs, es lo que hace la parte ciudadana. Esta plataforma ya está ahí lista, la vamos a lanzar eventualmente de manera oficial, pero ya está funcional, ya cualquiera puede meterse y comprometerse.

Lo único que hay que hacer es una reflexión individual y decir: yo quiero comprometerme con un México ético, con un México sin corrupción y firmo ahí.

La plataforma de sinpapel.org es igualmente importante. No se trata nada más de proteger al ambiente y a la naturaleza, eso está perfecto y también de reducir costos, eliminando el papel, aquí lo importante de eliminar el papel en el gobierno es precisamente para apoyar la rendición de cuentas, porque si todo está en línea y toda la información está disponible en internet, podemos tener justicia expedita y además con rendición de cuentas y en tiempo real y esto estamos hablando de más de 260 instituciones en el país que forman el Sistema Nacional Anticorrupción.

Imagínate ver a toda la justicia en México tanto administrativa como judicial o la actuación de las auditorias superiores en todo el país o la actuación de las fiscalías en todo el país en línea, sin papel. De ese tamaño es el reto y también estamos mandando este reto a los CPCs del país. Quien dice que hay que cambiar el sistema, pues no tiene idea de lo que hacemos los CPCs.

—¿Cómo va la integración de la Política Nacional Anticorrupción? ¿Ya están en condiciones de votarla?

—Ya está casi lista, lo que pasa es que falta el representante del Consejo de la Judicatura Federal en el Comité Coordinador del SNA. Ya Nombraron a la consejera del Judicatura Federal Loretta Ortiz Ahlf y ella es la representante ante el CC.

Espero incorporarla a los trabajos del sistema en fecha próxima y ya se de curso a esta parte que es importante terminarla, que es la aprobación de la Política Nacional Anticorrupción.

—Afecta en algo que el Presidente haya publicado su programa anticorrupción cuando todavía no existe la política nacional.

—No necesariamente. Son programas que van en paralelo. Aquí la Constitución mandata que se tenga que hacer una Política Nacional Anticorrupción, pero hay otro ordenamiento que le pide al Ejecutivo que haga un plan para su sexenio.

Va a haber muchas coincidencias, obviamente, entre el programa sexenal del gobierno en el tema de la corrupción, con la política nacional anticorrupción. Nada más que la política pasa de los sexenios, es algo que impacta a todo el país, independientemente de si eres parte del Ejecutivo, Legislativo o del Judicial, y además si eres un municipio o un estado. Estamos hablando de instrumentos complementarios, pero perfectamente distintos.

—¿La lógica del presidente López Obrador para atacar la corrupción está en sintonía con la lógica para acabar con la corrupción del Sistema Nacional Anticorrupción?

—En ciertas áreas si, en otras no. Nosotros vamos a ir por las coincidencias, vamos a apostarle a las coincidencias y en lo que no haya coincidencias, trabajaremos con lo que el sistema considera que debe de hacer.

—Se habla mucho de tener voluntad, pero también de tener los instrumentos y las instituciones. ¿A qué deberíamos de aspirar como país, es decir, a tener las instituciones fuertes y los ordenamientos fuertes para acabar con la corrupción o en tener gobernantes que tengan voluntad política de combatir conductas corruptas?

—Para acabar con el fenómeno tiene que haber un involucramiento de la sociedad, necesariamente. O sea, esto es la apuesta que le estamos proponiendo a la población a partir del Sistema Nacional Anticorrupción.

Tiene que, la ciudadanía, involucrarse de muchas formas, te lo acabo de comentar, si empezamos con los profesionistas y los profesionistas se comprometen pues definitivamente vamos a hacer un cambio. No es nada más la voluntad del gobierno, tiene que estar acompañada de muchos otros factores.

—Lo que ustedes están haciendo es también desarrollar instituciones, ¿no?

—Consolidar y fortalecer las instituciones que están en los sistemas estatales y en el sistema nacional. Por ejemplo, ya hay fiscalías, hay tribunales, hay tribunales superiores de justicia, hay auditorias.  Todas estas instituciones que ya hay en los estados y en la federación, tienen que funcionar, no solamente de manera ejemplar, imparcial e independiente, sino también tener una buena coordinación entre ellas. Todo esto es parte de lo que está en la Política Nacional Anticorrupción.

 

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