El secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, confió que con el apoyo de la sociedad y mediante el diálogo con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) el gobierno federal logrará impulsar la reforma educativa, "que tiene fácilmente 25 años estancada en el país".

Durante una entrevista en la emisión Primero Noticias de Televisa, el funcionario confió en que la reforma será aprobada en el Congreso este mismo mes y después por el Constituyente permanente, entre enero y principios de febrero.

El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) puntualizó que primero se necesita que el Estado sea rector y, segundo, que participen todos los actores involucrados en la educación para mejorar los niveles de aprendizaje, cultura y desarrollo en el país.

"Ello porque no se trata de una interlocución con un grupo, sino con empresarios, con trabajadores, con maestros, con alumnos, con padres de familia y sobre todo, con la sociedad civil que se expresa en muchísimas organizaciones no gubernamentales", dijo.

En una conversación posterior en MVS Noticias, Primera Emisión, Chuayffet Chemor explicó que la idea de esta reforma es que el Estado vuelva a ser el que establezca los criterios, objetivos y estrategias de la educación en México y que la SEP se encargaría de la constante evaluación.

"La Secretaría tiene que fijar los objetivos de la educación, las estrategias para alcanzarlos y, sobre todo, la evaluación permanente que nos permita saber en dónde estamos. No puede hacerlo sola, tiene que estar escuchando a toda la sociedad en su conjunto", aseguró.

También comentó que actualmente "se educa para la frustración" y acotó que desde el tiempo de Jesús Reyes Heroles (titular de la SEP de 1982 a 1985) se perdió la rectoría del Estado sobre la educación, que a una pregunta de la periodista indicó que ha quedado en poder del sindicato "y de otros poderes fácticos".

El funcionario federal ejemplificó que el nivel de estudios que hay en Estados Unidos y Finlandia, donde la educación está en manos de los estados y no de los sindicatos.

Detalló que hay un grupo de maestros en ese gremio que no quieren una reforma de este tipo, pero la mayoría está a favor de ella, y reiteró que todo aquel que se oponga a la rectoría del Estado tiene que someterse a lo que la Constitución diga.

El secretario abundó que la dependencia a su cargo escuchará a todos los grupos para atender las propuestas educativas que se necesitan en el país, lo que incluye un diálogo con el SNTE.

En la entrevista radiofónica consideró necesaria la evaluación magisterial, ya que el magisterio requiere de capacitación para que tenga aptitud de dar los estándares de profesionalización que el Estado busca.

Por ello el funcionario del gobierno federal solicitó la participación de todos los docentes y confió en la solidaridad del sindicato magisterial.

Recordó que la reforma presentada la víspera contempla tres puntos, que son: la creación de un sistema profesional de docentes, la del Instituto Nacional para la Evaluación, así como tener escuelas dignas, con una cobertura de tiempo completo que cuenten con calidad y equidad.

El secretario de Educación Pública resaltó que la reforma pretende también que el proceso de descentralización continúe, ya que los directores de las escuelas son quienes deben buscar los medios necesarios para que se hagan alumnos triunfadores.

Son los directores quienes deben buscar, subrayó, "planes de estudio, libros, educación y autogestión que busque uniformidad a través de la autonomía".

mac