La división en que está sumido el Partido Acción Nacional (PAN) tras la derrota en los comicios presidenciales del pasado 1 de julio y de cara a la elección interna del próximo día 11 para elegir al nuevo presidente de su Comité Ejecutivo Nacional (CEN) derivaría en fractura o ruptura y eso no es conveniente para el país, coincidieron Lorenzo Meyer y José Antonio Crespo.

“Si (el partido) se fractura en dos va a resultar irrelevante, y no es el momento de la irrelevancia. Es el momento de volver a tener una derecha más o menos civilizada y sofisticada (...) (Hay que) esperar que no se fracture. Para alguien que simpatiza con la izquierda, como yo, lo más conveniente es verlos pulverizarse pero creo que, a la larga, no le convendría al país”.

Desde la perspectiva del doctor Meyer, profesor emérito de El Colegio de México, una vez que los militantes del blanquiazul decidan quién de los dos contendientes, Marko Cortés o Manuel Gómez Morín, será el nuevo dirigente nacional, “lo que tienen que hacer es reconstruirse”.

En cierta medida, explicó, “Andrés Manuel (López Obrador, presidente electo de México) ganó porque la derecha se fracturó, entre PRI y PAN (...) Si ahora una de esas dos partes se fragmenta en otras dos, ya nada más falta que el PRI también se fragmente para tener chiquipartidos en vez de una fuerza más o menos seria.

“El PAN tiene historia (...) ha hecho sus buenas luchas y contribuyó en su momento a empujar la democratización de México”.

Crespo, investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), advirtió que ha “oído la versión de que mucha de la gente del PAN tradicional que se identifica con Gómez Morín, si sale Marko Cortés al final de cuentas a lo mejor no se quedan en el partido y se van a buscar otro”.

El politólogo anticipó un futuro “difícil” para Acción Nacional tras su proceso interno, cuyo riesgo es que se siga multiplicando la fragmentación de la oposición en México.

“Creo que todo esto que estamos viendo en la oposición nos deja un vacío (...) Hay un vacío en la oposición que, independientemente (de) cómo le vaya a López Obrador en su desempeño, la gente que no le guste López Obrador, que se le retire, o los que ya están fuera, no tendrán una opción muy clara en la oposición para hacer contrapeso”.

Desde su visión, la posibilidad de que el PAN se recupere “sería más fácil” si gana Gómez Morín “porque la gente que está detrás de él, en general, puede generar más confianza a los ciudadanos, que Marko Cortés, que además va de la mano del grupo de (Rafael) Moreno Valle, que no creo que genere mucha confianza, más bien lo contrario”.

Sin embargo, auguró la victoria de Cortés, porque “simplemente tiene más gente dentro de los órganos que pueden ayudar a ganar”.

El grupo de Ricardo Anaya, expresidente nacional del PAN y excandidato a la Presidencia de la República, Marko Cortés y Moreno Valle tienen más gente en los órganos colegiados que tienen cierto control en el proceso partidista, amplió.

“Sí hay cercanía de Anaya con Marko Cortés. Él se ha ido deslindando porque le conviene un poco decir que no tiene directamente el vínculo, pero sí ha estado cerca de Anaya. Básicamente creo que tiene el apoyo de los anayistas Marko Cortés. Y de los gobernadores (de filiación panista) también. Entonces, el grupo de Anaya seguirá teniendo una influencia.

“En cambio, Gómez Morín sí claramente es un grupo opuesto a Anaya”.

Recordó que el propio expresidente de México y del PAN, Felipe Calderón, “ya dijo que igual y se salía a hacer otro partido; Margarita (Zavala) ya está formando su organismo (...) quizá si queda Marko habrá gente del PAN (...) que se vayan a otro partido, a formar otro partido distinto.

“Eso sería una ruptura que a final de cuentas sigue dividiendo a la oposición (...) El hecho de que la gente pueda volver a decir, bueno pues el PAN es lo más rescatable de lo que quedó en la oposición.

“Para los que no les gusta Morena o López Obrador, pudieran tener una opción del lado de la oposición más o menos confiable, rescatable, etcétera. Creo que sería más fácil si gana Gómez Morín, que si gana Marko Cortés.

Continuidad o cambio

El favorito de la contienda interna, Cortés, quien participa en fórmula con Héctor Larios para ocupar la secretaría general del partido, ofreció, desde que arrancó su campaña, que si gana promoverá reformar los estatutos panistas para evitar que un dirigente nacional se convierta en candidato presidencial durante su mandato, como sucedió con Ricardo Anaya.

De los 12 gobernadores del Partido Acción Nacional, sólo Javier Corral, de Chihuahua, respalda a Gómez Morín, mientras al michoacano se identifica como el candidato de la continuidad, Gómez Morín, nieto del fundador del PAN, cuya compañera de fórmula es Mirelle Montes para secretaria general, se autodefine como el abanderado que garantiza el cambio.

Su bandera de lucha es “devolver la dignidad al gran partido que es el PAN” y porque “la militancia quiere un cambio” promete renovar “la estructura” del blanquiazul para, “con democracia en la toma de decisiones, devolverle la fuerza desde las bases. Devolver el alma al partido, que es utilizado con lógica patrimonialista.

“Nosotros no tenemos a la estructura partidista apoyándonos, pero sí contamos con la confianza y apoyo de los militantes, de los panistas de la base que forman el corazón de Acción Nacional”, argumentan.

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