El abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra, refirió que, en general, los actos de violencia deben condenarse; sin embargo, en lo relacionado a la gresca entre policías y normalistas el domingo, en el marco de la organización de un concierto a favor de los 42 estudiantes de Ayotzinapa, debe quedar claro que quienes incitaron a las agresiones fue un grupo de la Policía Federal (PF).

No fueron los estudiantes quienes iniciaron la violencia, los que iniciaron la violencia fue un grupo de la Policía Federal que venían en estado de ebriedad y que entró con violencia rompiendo las vallas que tenían los estudiantes para el concierto , dijo en entrevista telefónica.

A su vez, negó que el conductor de una camioneta Ford blanca que atropelló a policías, normalistas y a uno de los familiares de los normalistas desaparecidos formara parte de las organizaciones.

Tlachinollan reportó ese día los hechos sin registrar que uno de los policías fue reportado con daño cerebral. Al respecto, Rosales expresó que al ser un enfrentamiento generalizado en el primer reporte realizado no fluyeron datos concretos; lo único que pudimos hacer fue el recuento de los lesionados y de los heridos por parte del movimiento. (...) Sabíamos que había policías heridos pero no teníamos certeza de cuántos ni estaba confirmado por nosotros .

El abogado reiteró que la actitud de la PF debería ir en sentido contrario a lo demostrado el domingo, es decir, de salvaguardar el concierto, evitar que no ocurrieran actos de violencia.

Ante ello, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan demanda que la Policía Federal sancione a los elementos que comenzaron la confrontación, afirmó.

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