Ricardo Monreal Ávila respondió, de manera puntual y extensa, a los tres argumentos en contra manifestados por autoridades del Banco de México (Banxico) de la reforma a la Ley del Banco de México en materia de captación de divisas en efectivo, recién aprobada por el Senado de la República, de la que es autor y promovente.

A través de una nota informativa, que publicó en redes sociales, el presidente de la Junta de Coordinación Política (JCP) de la Cámara Alta y coordinador del grupo senatorial del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) resumió que “para las y los mexicanos que reciben dólares del extranjero la reforma aprobada establecerá el entorno adecuado para que mantengan el valor del dinero que reciben; por otro lado, permitirá sostener y facilitar el intercambio comercial al nivel del consumidor final puesto que su dinero tendrá la suficiente capacidad de compra’’.

Respecto al primer “argumento en contra’’ del cambio legal, en el sentido de que “los cambios imponen la obligación a Banxico de comprar dólares captados por la banca y que no puedan ser repatriados, lo cual implica realizar operaciones activas de alto riesgo que pueden comprometer la disponibilidad de los activos internacionales en reserva y el cumplimiento del mandato constitucional de preservar el valor adquisitivo de la moneda nacional, lo que tendría como consecuencia que se realicen acciones cautelares y sanciones por parte de autoridades del exterior que incluyen, entre otras, la imposibilidad de llevar a cabo transacciones en moneda extranjera en sus jurisdicciones, y el congelamiento de cuentas y recursos e incluso la confiscación de los mismos’’, contra argumentó:

“Como se desprende del artículo 20 de la Ley del Banco de México, fracción I, ‘las divisas que podrán ser parte de la reserva, a juicio del Banco de México son únicamente:

“I. Los billetes y monedas metálicas extranjeros, captados por las instituciones de crédito en los términos, montos y modalidades que determine la Ley de Instituciones de Crédito, que no puedan ser repatriados a su país de origen;’

“Asimismo, el Artículo 20 Bis del mismo ordenamiento señala que ‘los montos que no puedan repatriarse serán comprados por el Banco de México para lo cual el Banco, escuchando a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, regulará el procedimiento de compra al tipo de cambio vigente’.

“Como se desprende de lo anterior, en el primero de los supuestos establecidos se fija una facultad, una potestad del Banco de México de considerar como parte de la reserva los billetes y monedas metálicas extranjeros, captados por las instituciones de crédito y, tratándose de los montos que no pueden repatriarse, le otorga una obligación de comprar a cargo del Banco de México.

“No obstante, en ambos casos se establecen condiciones para ello, las cuales se circunscriben a la observancia de los términos, montos y modalidades que determine la Ley de Instituciones de Crédito, escuchando a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público’’.

Ello, estableció, evidentemente no va en contra de las funciones operativas de Banxico ni promueve la realización de operaciones activas de alto riesgo que pueden comprometer la disponibilidad de los activos internacionales en reserva y el cumplimiento del mandato constitucional de preservar el valor adquisitivo de la moneda nacional.

Corresponderá a Banxico, aclaró, emitir la normatividad complementaria para blindar la preservación del valor adquisitivo de la moneda.

“Por otra parte y en caso de que autoridades extranjeras restrinjan a México llevar a cabo transacciones en sus jurisdicciones, es importante señalar que, de encontrase en ese supuesto, el gobierno mexicano celebraría con dichos países los convenios correspondientes a efecto de llegar a un acuerdo mutuo que satisfaga la seguridad financiera de ambos países y así no se vean afectados ni las relaciones multilaterales ni los sistemas financieros en cuestión’’.

Sobre el segundo argumento en contra, de que es posible que ingresen flujos de efectivo provenientes de actividades ilícitas, lo que puede representar un riesgo importante para el sector financiero nacional en su interacción con el sistema financiero internacional, precisó que “es importante señalar que, para la compra de los montos que no pueden repatriarse, el Banco de México está obligado a comprar las divisas única y exclusivamente a las entidades financieras que forman parte del sistema financiero mexicano, lo que implica que el dinero que pueda ingresar a las reservas provendrá en todos los casos de los bancos que operan en el país. Esta medida es adicional a la serie de candados y medidas de seguridad para evitar el comercio ilícito de divisas adicionales a las que cuenta actualmente el propio sistema financiero conforme a los estándares internacionales, como son los convenios de corresponsalía a fin de regresar el excedente de efectivo en moneda extranjera al país de origen y las recién adicionadas en el artículo 20 Ter de la ley en comentó.

“En ese sentido, no se advierte con esto que persista la posibilidad de que recursos de procedencia ilícita se incorporen en el circuito de efectivo en moneda extranjera que administra el sistema financiero, ya que es importante recordar que los bancos del sistema financiero de nuestro país están obligados a observar una serie de disposiciones por demás extensa y detallada en materia de prevención de lavado de dinero misma que, dicho sea de paso, es una de las más estrictas del mundo. Por lo que se puede sostener que, cuando los dólares ingresan al sistema bancario mexicano, lo hacen siempre de manera lícita’’.

Al tercer argumento en contra en el sentido de que se vulnera la autonomía que la Constitución confiere a Banxico para el ejercicio de sus funciones, contra argumentó:

“Es importante destacar que, como se desprende del artículo 20 Ter y 34 de la Ley del Banco de México, es el organismo quien, en su autonomía, debe establecer los procedimientos que deban cumplir otros intermediarios financieros, lo que implica la creación de normas, disposiciones, orientaciones y políticas que para el efecto se fijen.

“En ese sentido, si bien es cierto que en el decreto aprobado se establecen pautas mínimas a observarse, queda a criterio de ese órgano constitucional autónomo la forma en que se implementarán dichas reformas en observancia de parámetros de seguridad, certeza y transparencia.

“Aunado a lo anterior, es preciso apuntar que el Banco de México no está siendo forzado a comprar la deuda emitida por el gobierno federal y de esta forma monetizar el gasto público, lo que evidentemente implicaría la presencia de episodios altamente inflacionarios, lo que hace (la enmienda) es asegurar el retorno de las divisas extranjeras a su sistema financiero de origen’’.

Monreal Ávila detalló en su nota informativa la normatividad internacional y nacional aplicable en materia de combate al lavado de dinero y concluyó que los argumentos en contra de la citada reforma “resultan ser inoperantes.

“Adicionalmente, es preciso señalar que esta reforma beneficia a las familias de los compatriotas que envían remesas en efectivo a este país, con independencia del porcentaje que represente, ya que se evita el canje subvaluado de sus ingresos que existe en el mercado abierto y se hagan de moneda nacional que permitirá una mayor circulación de recursos.

“Esta misma situación es observable y equiparable al turismo de nuestro país, actividad que representa una de las principales fuentes de ingreso para el Estado mexicano. Asimismo, se reitera el hecho de que si bien es cierto que el Banco de México está obligado a comprar divisas que no puedan repatriarse, también lo es que esto se hará única y exclusivamente a las entidades financieras que forman parte del sistema financiero mexicano, lo que garantiza la licitud de dichos recursos al estar obligadas a observar disposiciones para prevenir el lavado de dinero en sus operaciones.

“En todo caso, al Banco de México le corresponderá establecer los procedimientos que deban aplicarse para la operatividad de las reformas aprobadas, previendo los candados y medidas de seguridad que inhiban la posibilidad de desestabilizar el mercado interno y las operaciones de divisas.

“Las modificaciones propuestas permitirán que los mexicanos que reciben remesas del exterior mantengan el valor de su dinero al tipo de cambio legal y vigente, evitando que los comercios se los reciban a un valor inferior. Adicionalmente resolverán la problemática que tiene la mayor parte de las

personas que reciben divisas del exterior provenientes de sus familiares, consistente en la complicación que muchos de ellos tienen para acudir a una institución bancaria a cambiar sus dólares, acreditando requisitos que en muchas ocasiones les es complicado cumplir; es decir, por un estigma social la gente se siente incómoda para acudir a las sucursales bancarias’’, completó.

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