La insistente propuesta del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN) en el Senado de la República de continuar los trabajos del periodo de sesiones ordinarias, que terminará el próximo 30 de abril, de manera virtual, mientras dure la etapa de sana distancia ordenada por la autoridad sanitaria para prevenir la transmisión de la epidemia del coronavirus Covid-19, sigue sin tener eco entre las otras siete fracciones senatoriales restantes (Morena, PRI, MC, PT, PVEM, PES y PRD).

Durante la primera reunión remota de la Junta de Coordinación Política (JCP) de la Cámara Alta, que preside Ricardo Monreal Ávila, coordinador del grupo parlamentario de Morena, no hubo acuerdo al respecto. Sólo se pactó continuar las reuniones del máximo órgano de gobierno interno, conformado por los coordinadores de las ocho bancadas senatoriales, a distancia, mediante el uso de la tecnología, todos los martes de abril.

En el encuentro privado, vía internet, Monreal Ávila propuso a sus pares la instrumentación de un "plan de austeridad y solidaridad de la Cámara de Senadores'', por el tiempo que dure la emergencia sanitaria, de ocho medidas que no se aprobó, porque los coordinadores de los grupos parlamentarios de oposición pidieron tiempo para consultar la opinión de sus correligionarios.

El plan incluye reducir 30% las dietas y sueldos, y eliminar el aguinaldo de senadores y servidores públicos de mayor rango y percepción salarial, y disminuir 50% las subvenciones a los grupos parlamentarios.

Los recursos obtenidos mensualmente se enviarían al Consejo de Salubridad General para aplicarlos de manera íntegra a la atención de los efectos de la pandemia por Covid-19.

De aprobarse el plan próximamente, se pondrá a disposición del Consejo de Salubridad General los inmuebles de Xicoténcatl y el Teatro de la República, pertenecientes al Senado, a fin de ser habilitados como hospitales temporales para atender a los enfermos graves de Covid-19.

Se pretende, además, eliminar todas las reuniones internacionales, interparlamentarias, foros y convenciones en el extranjero y en el interior del país, ya programadas, y todo gasto para arreglos de inmuebles o muebles, adquisición de materiales o instrumentos que no sean los indispensables para el trabajo ordinario en el Senado.

Superada la pandemia, precisa el plan, en la Cámara Alta se retornará a la normalidad presupuestal.

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kg