Ricardo Anaya Cortés tuvo un antes y un después en materia económica. El candidato presidencial de la coalición Por México al Frente presentó casi la totalidad de su programa económico antes del inicio de las campañas (30 de marzo); durante el resto de la contienda, dedicó el tiempo a comentarlas y detallarlas, sin incluir nuevos planteamientos o realizar correcciones.

Para los demás candidatos presidenciales, la campaña significó la posibilidad de replantear, de hacer nuevas propuestas o de ampliarlas y delimitarlas regionalmente. La evidencia más palpable de cambio o reajuste se vivió con Jaime Rodríguez Calderón, candidato independiente. Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Juntos Haremos Historia, matizó propuestas o cedió en otras ante la oposición del sector empresarial, y José Antonio Meade, de Todos por México, amplió y delimitó las suyas por estados o regiones económicas.

La mayoría de las propuestas económicas de los candidatos se dirigieron mayormente a tratar asuntos como el salario mínimo, apoyos a empresas y emprendedores, apoyo al campo, precios de los combustibles y comunicaciones.

El domingo 1 de julio los mexicanos acudirán a las urnas para elegir a quien será el presidente de México para el periodo 2018-2024 y renovar los 500 puestos de la Cámara de Diputados y los 128 del Senado. Además, habrá elecciones para gobernador en nueve estados del país. Las campañas cierran este miércoles 27 de junio, para dar paso a la veda electoral y lo que se ha llamado como “un periodo de reflexión”.

Las propuestas económicas de los candidatos presidenciales

Ricardo Anaya presentó casi todo su programa económico durante la precampaña y en los primeros días oficiales de la contienda electoral. A lo largo de la campaña, ya no ofreció mayores detalles, limitándose la mayoría de las veces a referirlas como lo hizo en la presentación de su programa en la precampaña y que están contenidas en el documento Desarrollo Económico con Inclusión e Igualdad, que se puede consultar en su plataforma oficial.

A pesar de los cuestionamientos sobre algunas de las iniciativas por parte de analistas, empresarios y de la ciudadanía, Anaya no modificó la narrativa inicial de su plataforma económica.

Jaime Rodríguez Calderón, mejor conocido como El Bronco, no realizó precampaña debido a que es un candidato independiente —el único que llegó al final de la contienda, tras la renuncia de Margarita Zavala a su candidatura—, por ello sus propuestas en el ámbito económico fueron expuestas durante el periodo de campaña.

En El Bronco se observó que sus propuestas fueron cambiando a partir del contacto creciente con los ciudadanos. Ejemplo claro fue su propuesta inicial de eliminar el salario mínimo para mejorar —según el candidato— el ingreso de los trabajadores. Lo que no consideró El Bronco en un inicio es que la medida podría ser más un daño para el asalariado —como le señalaron varios analistas— que un beneficio, toda vez que no habría forma de garantizar que el empleador pagaría un monto mayor al dispuesto en el salario mínimo actual al trabajador.

Como consecuencia, el independiente cambió su postura y prometió fijar un salario mínimo en 350 pesos al día, aunque no modificó el planteamiento en su plataforma electoral disponible en línea.

A lo largo de la campaña, varias de las propuestas de López Obrador sufrieron modificaciones y ajustes. Como ejemplo, en lo que toca al tema del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), el candidato presidencial cedió en algunos puntos, y fue de la posición tajante de cancelar el proyecto a un planteamiento moderado de que, de ganar la elección, realizará una consulta ciudadana para decidir si se continúa o no con la construcción de la terminal aérea.

El grueso de las propuestas de López Obrador se conocieron durante la precampaña, pero tuvieron ajustes y matices principalmente por la oposición del sector empresarial, que criticó una supuesta radicalidad de las iniciativas económicas. Tocó a su asesora de comunicación, Tatiana Clouthier, dar a conocer los documentos titulados Pejenomics y Pejenomics II, como guías de la transformación económica prometida y algunos cómos para concretarlas.

El candidato de la coalición Todos por México, José Antonio Meade, presentó desde el inicio de la campaña propuestas económicas muy precisas que fue afinando conforme avanzó el proceso electoral, ajustándolas a lo que consideró son las condiciones y necesidades de cada estado. Así, en cada uno de los estados que visitó hizo compromisos más precisos con sus simpatizantes, sin cambiar la esencia de las propuestas. Quedó expuesta su experiencia en el campo económico, ganada a lo largo de su carrera como funcionario público, y sus propuestas fueron las más detalladas de todos los demás candidatos.

alheli.montalvo@eleconomista.mx