El presidente Felipe Calderón anunció la entrada en vigor de tres protocolos de seguridad, los cuales establecen las reglas en torno del uso de la fuerza por parte de autoridades federales, la preservación de evidencias y la presentación de los detenidos ante las autoridades.

Desde la residencia oficial de Los Pinos, el Primer Mandatario explicó que los protocolos publicados este lunes en el Diario Oficial de la Federación responden a recomendaciones de organismos de derechos humanos nacionales e internacionales.

En medio de la lucha contra el crimen organizado y la estrategia que lleva más de cinco años, se dio pie a los lineamientos firmados por las secretarías de Gobernación, de la Defensa Nacional, Marina y Seguridad Pública, además de la Procuraduría General de la República.

Respaldado por su gabinete de seguridad, el Presidente puso énfasis en el protocolo que especifica las circunstancias y condiciones del uso de la fuerza y armas.

Agregó que los elementos de seguridad deben conducirse bajo cuatro principios: legalidad, oportunidad, racionalidad y proporcionalidad en el uso de la fuerza.

El uso legítimo de la fuerza para la protección y la defensa de los ciudadanos corresponde al Estado. Eso lo debemos destacar y está debidamente establecido en la Constitución , dijo. Destacó que los uniformados deben rendir informes detallados sobre su actuación para la dar pie a una evaluación certera de las circunstancias .

Durante la ceremonia, en la que también estuvo el empresario Alejandro Martí, el Mandatario detalló el protocolo concerniente a la detención y puesta a disposición de los detenidos ante las autoridades.

Con esto se obliga a las autoridades a presentar de manera inmediata a los detenidos ante las instancias pertinentes para evitar violación a los derechos humanos del presunto culpable.

Se establece, recontó Calderón, que las fuerzas federales que hayan realizado la detención elaboren un informe pormenorizado donde se indique, entre otras cosas, el lugar, hora de la detención y si existió o no resistencia.

Y en caso de existir lesiones, señalar si fueron infringidas durante la detención, por resistencia o en qué circunstancias ocurrieron. Así, se garantiza la protección de los derechos de los presuntos responsables, reduciendo, por ejemplo, la posibilidad de que existan casos de tortura o de acusación infundada de tortura , argumentó. Mientras que el protocolo sobre preservación de evidencias establece la metodología que las autoridades deben seguir para la investigación de un crimen.

Incluso, se presenta el manual para mantener la evidencia que pueda llevar a deslindar responsabilidades y encontrar a los culpables de un delito.

Cabe destacar que los protocolos de seguridad se aplican a partir de hoy, un día después de su públicación en el DOF.

tania.rosas@eleconomista.mx