Los candidatos a la presidencia y secretaría general del Comité Ejecutivo Nacional del PRI para el periodo 2019-2023 que utilicen propaganda proselitista que ofenda, difame, calumnie o denigre a sus contendientes e integrantes de la dirigencia y órganos internos serán sancionados hasta con la expulsión de las filas del tricolor.

“La sanción podrá ser de amonestación privada, de amonestación pública, de suspensión temporal de derechos del militante, de inhabilitación temporal para desempeñar cargos partidistas y de expulsión”, establece la convocatoria para la nueva dirigencia, que será mediante elección directa por la base militante.

Las fórmulas de candidatos tienen prohibido también contratar de manera directa o por terceras personas tiempos en radio y televisión para hacer proselitismo; rebasar el tope de gastos de campaña; hacer uso de recursos públicos para su promoción; y difundir encuestas o sondeos de opinión que refieran tendencias de posicionamiento, precisa el documento de 24 páginas.

Entre las consideraciones de la convocatoria expedida destaca que a la luz de los resultados electorales del 2018 y del 2019, el PRI “reconoce la necesidad de llevar a cabo un ejercicio profundo de diagnóstico, diálogo interno e intercambio de puntos de vista”.

El registro de fórmulas de candidaturas —a presidente y secretario general— se realizará el próximo día 22; del 26 de junio al 9 de agosto se llevará a cabo la campaña interna, y la elección será el próximo 11 de agosto. Asumirán el cargo el 18 de agosto.

Se autorizó un tope de gastos de campaña por 4 millones 296,333.25 pesos, así como la realización de dos debates entre aspirantes.