La relación entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y los órganos autónomos ha sido ríspida desde el inicio de su mandato.

El titular del Ejecutivo ha cuestionado la utilidad y gastos que, de acuerdo con él, son innecesarios de órganos como el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y, de manera más reciente, del Instituto Nacional Electoral (INE).

En el caso del Coneval, el presidente criticó a mediados de este año los altos salarios de los funcionarios de la institución, principalmente de su extitular, Gonzalo Hernández Licona, quien terminó dimitiendo al cargo.

En un evento realizado en el hospital rural de Zongolica, Veracruz, en julio pasado, López Obrador dejó en claro sus críticas, especialmente en contra del Coneval.

El mandatario mexicano cuestionó a los presentes si conocían las funciones que realizaba el Coneval, a lo que la mayoría contestó que no, al tiempo que aprovechó para criticar a otros órganos autónomos.

“Como todos los organismos que fueron creando para simular de que atendían la pobreza; porque organismos para la transparencia, organismos para anticorrupción, todos los organismos con oficinas, con funcionarios bien pagados; oficinas lujosas rentadas”, señaló el Ejecutivo federal.

En este contexto, el investigador y especialista en Administración Pública de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Jorge Javier Romero, indicó en entrevista que lo sucedido en aquel entonces es un “falso discurso”, ya que es de esperarse que la población en general no tenga conocimiento de qué es lo que hacen y la importancia que tienen órganos especializados como el Coneval.

El especialista añadió que lo observado en los embates de López Obrador hacia los órganos autónomos es un intento de regresar “al viejo régimen, con el cual se formó el presidente y que busca centrar el poder desde la Presidencia”.

Javier Romero señaló que se esperaría más de los partidos de oposición ante estos temas, como el Partido Acción Nacional o Movimiento Ciudadano.

“El PRD casi se desarmó (...) pero se esperaría más de Movimiento Ciudadano que ha desistido de su función como partido opositor”, dijo el experto.

Un caso reciente también ha sido el de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y su titular Rosario Piedra, quien entre críticas de la oposición de que su presidencia fue impuesta desde el Ejecutivo federal y fue investida en el Senado de la República, por una mayoría de Morena.

Para la expresidenta del Sistema Nacional Anticorrupción y hasta hace poco integrante del Consejo Consultivo de la CNDH —al cual dimitió tras la investidura de Piedra Ibarra—, Mariclaire Acosta Urquidi, los ataques en contra de los organismos autónomos son debido a que al presidente López Obrador no le gustan los contrapesos a su poder, el cual, aseguró, lo ejerce de manera discrecional.

“Todos estos órganos se fueron construyendo para justamente ejercer contrapesos al poder de la Presidencia, ¿por qué?, porque venimos de un régimen presidencialista que finalmente acabó causando mucho daño.

“Que provocó crisis económicas, que generó mucha impunidad, entonces todo el proceso de democratización que ha vivido el país significó la emergencia de una ciudadanía activa que quería ponerle contrapesos al poder omnímodo y discrecional (...) Con esto también se está dando marcha atrás a un proceso histórico”, indicó Acosta Urquidi en entrevista.

La especialista en derechos humanos refirió, por otra parte, que los ataques al INE son contradictorios si se toma en cuenta que el que exista un órgano autónomo que organice las elecciones fue una de las exigencias de la izquierda mexicana de los años 90.

Ambos especialistas coincidieron en que hasta ahora los órganos autónomos han resistido, aunque la “tentación” de que sean “cooptados” por el poder presidencial siempre ha existido.

Desavenencias con organismos

• El presidente arremetió, en principio, contra el INAI y el Instituto Nacional de Evaluación Educativa.

• Sobre el instituto de transparencia, criticó que poco ha ayudado a reducir los índices de corrupción.

• Sobre el INEE, cuestionó que desde su creación no ayudó en mucho a mejorar la calidad educativa.

• Este último instituto terminó por desaparecer tras la reforma educativa de AMLO.

• Los organismos autónomos financieros también han sido objeto de críticas presidenciales.

• Sobre el Banxico, por ejemplo, López Obrador señaló en agosto pasado, tras el anuncio de la reducción de tasas de interés, que el banco central opina “más de la cuenta”.

• Del Coneval, el presidente cuestionó su funcionamiento e importancia.

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