El Gobierno de Veracruz, en coordinación con la Policía Federal y la Gendarmería Nacional, dieron a conocer que reforzarán la vigilancia de los vagones de los trenes de carga en los límites con el estado de Puebla.

Esto, después de que el pasado 19 de mayo, en los límites de los municipios de Río Blanco y Orizaba hubo el descarrilamiento de un tren, el cual tiró puentes, postes de luz y dañó algunas viviendas. Las autoridades de Ferromex confirmaron que pudo tratarse de actos de sabotaje, dejando pérdidas económicas por más de 7 millones de dólares.

En conferencia de prensa, el gobernador de la entidad, Miguel Ángel Yunes; junto a integrantes del Grupo de Coordinación de Veracruz; Lourdes Aranda, directora de Relaciones con Gobierno y Comunicación de Ferromex y Ferrosur, y Manelich Castilla Craviotto, comisionado general de la Policía Federal, explicó que se fortalecerá la seguridad a través de tres grupos mixtos entre los municipios de Orizaba y Puebla, zona de más incidencia delictiva contra las vías férreas.

También participarán elementos del Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial para el Estado de Veracruz, que serán contratados por la empresa Ferrosur, los cuales contarán con un equipo de drones con visión nocturna para la detección de delincuentes.

“Nuestros elementos irán armados, con buenas armas, si hay un ataque al tren, si hay un intento de afectar esta vía de comunicación, las armas serán usadas, que no quede ninguna duda. Vamos a actuar con la energía que la ley permite en previsión de un riesgo mayor para muchas personas”, aseveró el mandatario.

Tras el descarrilamiento del tren se prevé que este jueves se abra el paso a la vía afectada.

De acuerdo con datos del gobierno de Veracruz y Ferromex se han presentado 16 eventos significativos contra la operación ferroviaria en el periodo de enero a mayo de este año, que incluye robo, ataques a las vías generales con enfrentamiento y bloqueos.

Recompensa por el Bukanans

Miguel Ángel Yunes indicó que tienen identificado a Roberto de los Santos de Jesús, el Bukanans o el Bukana, líder del grupo delictivo Sangre Nueva Zeta como operador entre los límites de Veracruz y Puebla, por quien ofreció una recompensa de 5 millones de pesos para quien brinde informes sobre su paradero.

Yunes Linares dijo que algunos integrantes de este grupo criminal por algún tiempo trabajaron para una empresa privada de seguridad que prestaba servicio a Ferrosur y ahora se dedican a actividades delictivas, además de que hay otro grupo llamado Los Rosas, quienes se encargan del traslado, distribución y venta de mercancías robadas de los trenes.

Concluyó que estas bandas delictivas actúan en Puebla, Veracruz y Tlaxcala, y “al afectársele el negocio de robo y venta de combustible, por la vigilancia en ductos, han derivado (su) actividad delictiva al robo a trenes”.

Iniciativa contraatacantes ferroviarios

Jesús Casillas Romero, senador del PRI, presentó una iniciativa para aumentar las penas en contra de quien ataque al sistema ferroviario.

Expuso que durante el primer trimestre del 2017 se registraron 448 siniestros al sistema ferroviario, 676 robos y 2,673 actos de vandalismo, lo que significa 7.6 veces más que los registrados en el mismo periodo del año anterior.

Se propone establecer penas de dos a nueve años de prisión y multa de 200 a 1,000 unidades de medida y actualización a quien dañe las vías generales de comunicación o medios de transporte, aumentando hasta una mitad cuando se trate de vías, partes o equipo ferroviario, así como bienes y valores que se transporten por este medio.