El gobierno de México aseguró que desde diciembre del año pasado se ha reflejado un comportamiento “inédito” en los flujos migratorios, por lo que hizo un llamado a las personas migrantes a respetar las leyes y a las autoridades mexicanas en su trayecto por el territorio nacional.

En conferencia de prensa, la titular de la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, argumentó que “el fenómeno de la migración centroamericana o de otros países no es causado por México, pero estamos decididos a ser parte de su atención”.

En ese sentido, señaló que como parte de una política migratoria que atienda los derechos, la Segob publicó este martes el acuerdo por el que se extiende la posibilidad de otorgar la Tarjeta de Visitante Regional a ciudadanos de países centroamericanos, antes no contemplados en estas reglas, como son los países de Honduras y El Salvador.

Por su parte, el comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Tonatiuh Guillén, reconoció que se han registrado flujos inusuales que han generado una situación especial en la región fronteriza sur “es una situación que se está resolviendo, no está inmóvil, hay rutas de solución para cada caso”.

Agregó que se han repatriado a 15,000 migrantes en el último mes, al admitir un aumento en las devoluciones.

Tonatiuh Guillén dijo que un tercio de los migrantes que actualmente llegan a México son menores de edad y también hay más de 1,000 migrantes cubanos en el sur del país.

Expuso que 11,800 personas habían sido devueltas en las primeras tres semanas de abril, un número que supera los 9,650 registrados durante todo el mes de abril del año pasado.

Funcionarios estimaron el martes que en los primeros tres meses del año cruzaron el territorio unos 300,000 migrantes con la intención de entrar a Estados Unidos.

Pide a EU apoyar desarrollo de centroamericanos

El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que para proteger a los migrantes centroamericanos que ingresan a nuestro país por la frontera sur, se les debe negar el libre paso y dijo que es preferible atenderlos en esta zona de México.

“No queremos que tengan libre paso, no sólo por cuestiones legales, sino por cuestiones de seguridad, nosotros desgraciadamente en el norte hemos tenido problemas de asesinatos de migrantes en otros tiempos y no queremos eso”, refirió en conferencia de prensa.

El mandatario descartó que haya contradicción en la política migratoria de su gobierno, y rechazó que haya presiones del gobierno de Estados Unidos.

“El planteamiento de fondo que estamos haciendo al gobierno de Estados Unidos es que con urgencia se apoye el desarrollo en los países hermanos de Centroamérica, nosotros requerimos también inversión y han ofrecido que van a apoyar, pero lo más urgente es que se apoye con financiamiento a Honduras, a El Salvador y a Guatemala”, indicó.

Temen por nuevas redadas

La inquietud y la ansiedad predominaban el martes entre los migrantes centroamericanos que buscan llegar a Estados Unidos y que se vieron sorprendidos por una redada en la que fueron detenidas cientos de personas, incluidos mujeres y niños.

Según el Instituto Nacional de Migración (INM), 367 migrantes fueron llevados a un centro de detención al sur del estado de Chiapas, lo que supone el mayor operativo registrado contra una caravana desde que a fines del año pasado comenzó a proliferar esta forma de migrar entre quienes huyen de la pobreza y la violencia, sobre todo en el norte de Centroamérica.

La entidad sostuvo en un comunicado emitido casi a la medianoche del lunes que había rescatado a esos migrantes, entre ellos un número significativo de menores, porque después de una revisión migratoria “iniciaron una agresión al personal del INM (...) Por esta razón se solicitó el apoyo de la policía federal”.

Periodistas de The Associated Press en el lugar no vieron agresión alguna por parte de los migrantes, salvo una piedra lanzada al aire, aunque en un segundo operativo y a la vista de que las autoridades estaban deteniendo a hombres, mujeres y niños, parte de la caravana sí se armó con palos que no utilizaron.

Durante las detenciones del lunes, cientos de otros migrantes huyeron, internándose en la maleza junto a la autopista en el estado de Chiapas para eludir a las autoridades.

“Hay gente que todavía está perdida en el monte. El monte es bien peligroso”, dijo Arturo Hernández, de 59 años, antes agricultor en Comayagua, Honduras, quien huyó por entre los árboles junto con su nieto. “Esperaron a que estuviéramos descansando y nos cayeron, jalando niños y mujeres”.

Ahora atemorizados de caminar en las carreteras, algunos ante la desesperación optaron por una táctica que antes era popular para dirigirse al norte: subirse a trenes de carga que van rumbo al estado vecino de Tabasco. (Con información de Reuters y AP)