Desde Matamoros, Tamaulipas, un estado que destaca por sus altos índices de inseguridad y de violencia, José Antonio Meade Kuribreña prometió seguridad pública a los ciudadanos para que puedan vivir en paz.

La estrategia en la materia, dijo el candidato presidencial del PRI, PVEM y Panal, deberá incluir prevención, disuasión y cero impunidad. “Sí a la ley. No a la amnistía”, arengó, en clara referencia al planteamiento de Andrés Manuel López Obrador, su oponente de Morena.

López Obrador, dijo luego en entrevista, “implica un riesgo para México”.

Desde su punto de vista, en la frontera se requiere de una estrategia integral que asegure un tratamiento justo para sus habitantes.

“Y eso quiere decir que estemos dispuestos a poner todo sobre la mesa. Que revisemos el marco tributario y que revisemos el marco de gasto. Que tengamos una visión amplia y que nos sentemos en la mesa para ver qué se ocupa en lo tributario y qué se ocupa en lo presupuestal. Que le demos a la frontera el tratamiento que exige como una zona económica que tiene sus propias peculiaridades”.

Posteriormente, ya en Reynosa, en un mitin con simpatizantes, anunció que desde la Presidencia impulsará el desarrollo de un plan de modernización carretera en Tamaulipas y tomará acciones para mejorar el transporte público y ampliar la capacidad portuaria para que aquella entidad se convierta en una importante puerta de entrada a México y en una plataforma estratégica para las exportaciones.

“¿Qué tenemos que hacer para que cada una de las regiones de Tamaulipas, y en particular Matamoros, sea competitiva? Implica financiamiento de la banca de desarrollo y de la banca comercial, implica recursos presupuestales que estén cercanos y pendientes para que a la frontera no le falte nada”.

Finalmente, reconoció que la política de seguridad vigente “no está funcionando”, por lo que ofreció “hacer las cosas diferente (...) sobre la base de un buen diagnóstico y de propuestas que hagan sentido”.