El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, aseguró que en México no puede haber poderes absolutos, ya que los tres órdenes de gobierno deben estar sujetos a lo previsto en la Constitución y sus leyes.

Al presentar su Informe 2018 en sesión solemne celebrada en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el ombudsman nacional manifestó que la Constitución establece límites al poder, “aún ante las situaciones que requieren una atención urgente como los problemas de violencia e inseguridad que enfrenta el país, los derechos fundamentales de las personas no pueden ser violentados”, afirmó.

En ese sentido, aclaró que nadie puede oponerse a que se investiguen y sancionen los actos de corrupción.

Destacó que toda autoridad está obligada a asumir como premisa de su actividad el respeto a los derechos humanos y el acceso a la justicia, por lo que dijo que “no hay programa de gobierno o política económica cuyo cumplimiento o aplicación pueda excusar la vulneración de derechos humanos o el debilitamiento de la institucionalidad democrática para promover o preservar decisiones autoritarias”.

Señaló que en el periodo que se informa, la CNDH promovió 53 acciones de inconstitucionalidad y la SCJN resolvió 27, de las cuales en 17 casos se declaró la invalidez de al menos un artículo que implicaba una vulneración a los derechos humanos y las resoluciones emitidas por la Suprema Corte impactaron en 189 leyes, tanto locales como federales.