Al cierre del primer semestre del 2019, Banorte habrá entregado un total de 600 viviendas construidas o reconstruidas a igual número de familias de nueve comunidades del país que fueron afectadas por los sismos de septiembre del 2017.

Derivado de los terremotos del año pasado, Banorte logró recaudar 170 millones de pesos, de los cuales 79.7 millones fueron aportados por el grupo financiero, 60.2 millones de su fundación, y 30.1 millones de donaciones de colaboradores y clientes.

A la fecha, se han ejercido 70 millones de pesos de ese total en la construcción y reconstrucción de viviendas, pero al cierre del primer semestre del 2019 se habrán ocupado 90 millones en este rubro. Los 80 millones restantes se gastarán en los siguientes dos años (40 millones por año), dado que el programa de este banco regiomontano abarca tres años desde su puesta en marcha en el 2017.

Luego de los sismos, Banorte decidió lanzar el programa Adopta una Comunidad, y eligió algunas de las más afectadas como San Francisco del Mar en Oaxaca; Tonalá, Chiapas; Santa Cruz Cuautomatitla, Puebla; Tlayacapan y Jojutla, Morelos; Ocuilan y Joquicingo, Estado de México; Atenango del Río, Guerrero; y Santa María Nativitas, Ciudad de México. En cinco de éstas, ya se han entregado viviendas.

Pero al ser un programa integral, también se han ejecutado otras acciones como mastografías.

Carlos Martínez, director de banca comercial de Banorte, precisó que, al ser comunidades poco bancarizadas, los habitantes no han requerido hasta el momento de financiamientos especiales de parte del banco, sino que los apoyos (otorgados con lo recaudado) se han enfocado más en otras necesidades, como vivienda.