La propuesta franco-alemana de un presupuesto para el euro no logró convencer a todos sus socios europeos, a una semana de una nueva cumbre sobre el porvenir de la eurozona, con algunos expresando sus reticencias o incluso su rechazo, como Holanda.

“Se trata de una cuestión en la que hubo opiniones muy diversas debido a la falta de claridad del mensaje sobre el alcance real y el tamaño” de ese presupuesto, según la ministra de Finanzas letona, Dana Reizniece-Ozola, resumiendo algunas dudas.

Los mandatarios de las primeras economías de la Unión Europea (UE), la alemana Angela Merkel y el francés Emmanuel Macron, presentaron la semana pasada su visión común sobre cómo reformar la zona euro para reforzarla ante eventuales crisis.

El acuerdo principal fue un “presupuesto para el euro”, una propuesta sin muchos detalles y menor que la idea de Macron de un presupuesto de cientos de miles de millones de euros. Para Merkel, se trataría de decenas de miles de millones de euros.

Aunque lejos del postulado de París de una mayor integración, sin la idea de un ministro europeo de Finanzas o un parlamento de la eurozona, el primer debate entre ministros de Finanzas de la UE sin su par británico, mostró la división del bloque.

Cuestionan capacidad fiscal

Según varias fuentes, 12 países, liderados por Holanda, cuestionan la necesidad de una capacidad fiscal para una eurozona que dejó atrás años de crisis económica, encarriló sus cuentas públicas y creció en el 2017 a 2.4% del Producto Interno Bruto en su conjunto.

El ministro belga Johan Van Overtveldt, defendió la validez del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, reforzado en el 2012 para enfrentar la entonces crisis de la deuda. “Debería haber muy buenos argumentos para introducir ese nuevo presupuesto”.

Cuando el discurso nacionalista gana fuerza en una UE que se prepara para la salida del Reino Unido en marzo, los países del Benelux, los tres bálticos, el trío nórdico, Irlanda, Austria y Malta expresaron en una misiva su inquietud con el plan.

Según una fuente, al jefe del Eurogrupo, Mário Centeno, quien deberá presentar a los mandatarios de la UE las propuestas concretas en la cumbre de la próxima semana, le expusieron sus dudas sobre la “neutralidad” en materia fiscal nacional.

“Debemos sacar lecciones de la crisis griega. La zona euro no puede continuar como está, la zona euro está incompleta”, defendió este viernes el ministro francés, Bruno Le Maire, en el segundo día de reunión con sus pares en Luxemburgo.

Le Maire se mostró decidido a “convencer” al resto de países reticentes, mientras que su par alemán, Olaf Scholz, señalaba que la propuesta conjunta de París y Berlín era “un punto de partida para una discusión que llevará tiempo”.

Estas conversaciones se anuncian complicadas. El gobierno nacionalista conservador de Polonia, un país que no pertenece al euro, protestó el jueves contra la posibilidad de que la eurozona pasara a formar parte del presupuesto global de la UE.

Calendario de acciones

La cumbre de mandatarios del 28 y 29 de junio en Bruselas debería registrar, no obstante, avances de cara a completar la Unión Bancaria con una red de seguridad (backstop) para el Fondo Único de Resolución bancaria europeo.

Además podrían dar su visto bueno a la reforma del Mecanismo Europeo de Estabilidad, que contaría con nuevas funciones como la financiación de ese backstop aunque, como destacó Scholz, todavía quedan cuestiones abiertas en ambos puntos.

En la cumbre “esperamos que haya ya un calendario concreto de acciones, posiblemente completado de aquí a finales de años”, explicó la ministra de Economía española, Nadia Calviño.