A pesar de las grandes transformaciones de las políticas públicas en el país, los niveles de pobreza y desigualdad prevalecen, incluso similares a los registrados hace más de dos décadas, así lo señalaron organizaciones sociales y expertos en la materia.

Durante la conferencia “Desigualdad, pobreza y crecimiento económico”, el académico de la Universidad de Georgetown, Martin Ravallion, afirmó que un país con desigualdad tiene muchos impedimentos para el crecimiento económico.

Además, el experto consideró que el sistema fiscal mexicano está haciendo que la pobreza aumente, ya que no se cuenta con una distribución del gasto para que los recursos lleguen a las personas que menos tienen.

Por otra parte, reconoció que los apoyos sociales del Estado, que son principalmente en transferencias monetarias, deben de ir acompañados de una mejora en los servicios básicos como la educación y salud, así como el financiamiento suficiente para su operación.

“México tiene una gran brecha que se supone debe de reducirse para erradicar la desigualdad y eso sólo se logran enfocándonos en las personas más vulnerables”, dijo.

Entrevistado por El Economista, el director ejecutivo de la organización Oxfam México, Ricardo Fuentes-Nieva, declaró que es muy pronto para reconocer el impacto social que tendrá la entrega de apoyos de los nuevos programas de bienestar, sin embargo, hay algunos puntos que preocupan sobre su efecto.

“No hay reglas de operación claras y son transferencias que no tienen objetivos claros, será muy difícil su evaluación y saber el efecto en la sociedad si no hay reglas, además estos programas deben tener un enfoque de derechos y no de asistencialismo o dádivas, o lo que sería peor, en una clientela política”, detalló.

También puntualizó que la preocupación de Oxfam México es que de acuerdo con el censo de bienestar levantado por canales institucionales y organismos como el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la información se está recolectando “a través de voluntarios, muchos de ellos asociados con el partido en el poder”.

Finalmente enfatizó que la inversión económica para la educación debe ser suficiente para garantizar el acceso a ella, en especial por el contexto de la recién aprobada reforma educativa.

“Uno de los grandes problemas de desigualdad  en  México viene de la poca inversión que se hace en la primera infancia y en los activos de las personas que viven en pobreza, que uno de ellos es una educación que les permita acceder al mercado laboral y un buen salario, y la reforma educativa que se ha presentado, al privilegiar las prebendas del magisterio no creo que logré ese objetivo”.