La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha suspendido 103 líneas de medición de emisiones clausuradas en 23 de los 35 verificentros que han inspeccionado desde que entró en vigor la Norma Emergente de Verificación Vehicular, hace poco menos de una semana.

En conferencia de prensa, el procurador Guillermo Haro detalló que al momento, en la Ciudad de México, la dependencia ha visitado 10 verificentros, de los cuales en ocho se clausuraron 40 líneas de medición; en el Estado de México, de 11 visitados, en cinco se impusieron suspensiones a 23 líneas.

En Hidalgo, de tres verificentros inspeccionados, en dos se clausuraron cuatro líneas; en Morelos, con uno inspeccionado, no hay registro de líneas clausuradas.

En Puebla fueron revisados seis verificentros en los que se han clausurado 34 líneas de medición, mientras que en Tlaxcala, de cuatro inspeccionados, en dos se han clausurado dos líneas.

El procurador Guillermo Haro Bélchez anunció que hacia fines del año en curso, la dependencia que dirige habrá visitado todos los 447 verificentros y unidades de verificación vehicular del transporte público federal que existen en los seis estados que conforman la Megalópolis, área geográfica sobre la que la NOM 167 emergente tiene validez.

Asimismo advirtió que en los últimos 26 años los vehículos pudieron haber obtenido hologramas que no cumplen con la normatividad, debido a distorsiones en la calibración de los sistemas.

Lo que se está solicitando a los verificentros es que nos acrediten que la calibración de sus sistemas de pesas está avalada por un laboratorio independiente, sin este documento que, reitero, no es expedido por autoridad federal alguna, como erróneamente se ha hecho creer. Es imposible que tengamos confiabilidad en el holograma que se expide , manifestó el procurador .

La NOM 167 emergente establece límites máximos permisibles para las emisiones de vehículos automotores, así como los métodos de prueba que deben implementarse.

ana.langner@eleconomista.mx