La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero reconoció que hay exámenes para ingresar a la Guardia Nacional y que el mayor problema ha sido el tema médico, toda vez que el personal presenta problemas de obesidad, hipertensión y vista.

“No es que los descalifiques, es que pueden tener otras alternativas de trabajo como el Sistema de Protección Civil, el propio Instituto Nacional de Migración, en fin no necesariamente dentro de la Guardia Nacional”, acotó.

Tras participar en el foro “La justicia penal para adolescentes en México. A tres años de la entrada en vigor de la Ley Nacional”, Sánchez Cordero recalcó no conocer “la mano negra” de la que habló el presidente Andrés Manuel López Obrador sobre las protestas de los elementos de la Policía Federal.

“Yo no puedo decir quién porque no me consta; yo fui juzgadora muchos años y como juzgadora yo no puedo prejuzgar, yo necesito las evidencias y necesito la garantía de audiencia y presunción de inocencia antes de poderme pronunciar”, respondió a los medios de comunicación.

La encargada de la política interior del país también negó que los elementos inconformes se puedan ligar al crimen organizado, pues dijo que se trata de gente de “primera” que ha estado calificada dentro de la Policía Federal.

Reiteró que ante las protestas se privilegiará el diálogo y que si existen reclamos en materia de sus derechos laborales o inconformidades para reclutarse a la Guardia Nacional se escucharán sus peticiones, pues su entrada será optativa y no obligatoria.

“Era un tema básicamente de sus derechos laborales que se les van a respetar en su totalidad”, subrayó y adelantó que acudirá a las mesas de diálogo cuando sea requerida.

Negó que la gobernabilidad del país esté en riesgo y agregó que como el presiente lo dijo, habrá libertad para poder manifestarse porque en el presente gobierno “prevalece la manifestación de las ideas”.