México pasa, nuevamente, por una crisis de inseguridad. Para muestra, están las carpetas de investigación abiertas por homicidio doloso en el primer bimestre del año y reportadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, las cuales ascienden a 3,779, el registro más alto para un periodo similar desde 1997, cuando se empezó a divulgar tal indicador.

Por otra parte, las fuerzas castrenses, empleadas desde el sexenio de Felipe Calderón en tareas de seguridad pública, se han pronunciado por su retorno a los cuarteles. No estudiamos para perseguir delincuentes , puntualizó el general Salvador Cienfuegos, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en diciembre pasado.

El Congreso debate, en paralelo, sobre una ley de seguridad interior que regule a las Fuerzas Armadas en las tareas de seguridad pública que desempeñan, misma ley que, de acuerdo con sus promotores, dará certeza en su actuar.

Para Guillermo Valdés, exdirector del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) (periodo 2007-2011), la crisis de inseguridad se debe a un Estado débil e ineficaz en materia de seguridad y justicia.

Entrevistado por El Economista, el exdirector de inteligencia nacional y ahora consultor en el área de política del Grupo Economistas y Asociados (GEA) sostiene que antes que una reforma para las Fuerzas Armadas, el gobierno debe poner sus esfuerzos en una reforma policial.

Agrega que la solución a la inseguridad no se verá sino dentro de años, además de defender que sacar a las calles a las Fuerzas Armadas durante el sexenio calderonista fue una decisión soberana y en concordancia con los retos del momento.

¿Cuál es la situación y el panorama en materia de seguridad en el país?

El problema fundamental es: tú tienes un crimen organizado, fuerte y violento en la medida que tienes un Estado en materia de seguridad y justicia débil e ineficaz, entonces, si la violencia y la presencia del crimen organizado crecen y la inseguridad se destapa, es porque el Estado no ha hecho su tarea para fortalecerse. Es una ecuación muy simple, si quieres crimen débil y no violento necesitas un Estado fuerte.

Este gobierno no ha hecho su tarea de fortalecer al Estado en materia de seguridad y justicia, y esto quiere decir crear policías suficientes, confiables, eficaces en el ámbito federal y en los estados y municipios, entonces, por ese desbalance, por esa ausencia de las instituciones de seguridad policiacas, es que el Ejército está presente en la lucha, eso no es ningún misterio, todo mundo lo sabe; el problema es que hay que regular el tema de la presencia del Ejército en materia de seguridad, hay que hacerlo, hay que atender su demanda, es justa, es necesaria, pero debe de ir atrás de la reforma de las policías. El empeño que le está metiendo el gobierno en materia de seguridad interior debería ser una parte de su esfuerzo en sacar antes la reforma policiaca y meterle presupuestos y recursos para las policías.

¿Cómo se podría dar un regreso escalonado de la milicia a los cuarteles, ya que incluso en algunos municipios no existen fuerzas locales?

Se necesita construir policías estatales y federal, entonces las policías estatales evidentemente no se construyen de la noche a la mañana pero, por ejemplo, tenemos 12 gobernadores nuevos que debieran estar trabajando ya con un plan de seis años a reconstruir policías y dependiendo de la gravedad de la situación, ya que les fijas un plan ordenado de retiro al Ejército en la medida que las policías vayan. Lo que es criminal es que no hayan policías estatales y saques al Ejército y dejes a la gente indefensa, que es lo que pasó en Michoacán y por eso se crearon las autodefensas, entonces si no quieren que el caso Michoacán se produzca en otros estados, que no saquen al Ejército sin que haya policías.

Nos va al llevar años, ni modo, pero no tenemos opción, la única manera para poder retirar al Ejército de esto es el esfuerzo conjunto, Federación y estados, que se pongan en conjunto a construir policías.

¿Cuál es la diferencia entre seguridad interna y seguridad interior, ya que se ocupan hoy en día como sinónimos?; ¿lo son?

Lo que tenemos en México es un problema de seguridad pública cuando se trata de bandas comunes y corrientes derivadas del narco, que secuestran, extorsionan, asesinan, roban coches, etcétera; es un problema de seguridad pública. Cuando llegan a niveles muy graves porque el Estado está rebasado y no hay instituciones, se puede volver un problema de seguridad interior, cuando ya la institución de seguridad pública se ve rebasada, y es cuando dices: bueno, que intervenga el Ejército.

No podemos establecer un límite real y sensato de seguridad interior cuando no tienes policías y parece que el problema de seguridad pública se te vuelve de seguridad interior. Lo que se puede declarar es una emergencia de seguridad interior en tanto no haya un esfuerzo de construcción de la policía para que sea atendido por eso y regrese a su condición de problema de seguridad pública. La seguridad nacional es un concepto mucho más amplio que tiene que ver con las amenazas a la nación; si el crimen organizado es tan poderoso que se está apoderando del Estado, es un problema de seguridad nacional porque se está apoderando del Estado, no por la violencia.

¿Y entonces el problema de la violencia de quién es?

Es un problema de seguridad pública: los conflictos entre narcos, etcétera, es un problema de violencia que debería ser un problema de seguridad pública, el problema es que no tenemos instituciones de policías civiles estatales o federal que se hagan cargo de eso. Por ejemplo, si tienes un problema de que el narco está muy fuerte en Sinaloa o en Tamaulipas o Michoacán y tuvieras una policía federal mucho más fuerte de lo que tienes ahora, no requerirías Ejército ni declarar emergencia de seguridad interior.

En vista de estos problemas, ¿dónde quedan instituciones de inteligencia como el mismo Cisen?

Creo que una de las partes que más se ha fortalecido, en mucho, fueron las capacidades de inteligencia de las instituciones federales, la prueba está clara con la cantidad de capos detenidos o muertos en operativos.

¿Eso no tiene que ver con la inteligencia proporcionada por EU?

Sí, pero también (con) los órganos de inteligencia mexicanos, no todo es el pitazo gringo. Además la inteligencia tiene que ver no sólo con la captura de los capos, sino con conocer todo el fenómeno y ver dónde es estratégico golpear.

La inteligencia debe estar fundamentalmente en la PGR, en la Policía Federal, en las policías estatales, porque la inteligencia que hace el Cisen es estratégica, para la seguridad nacional, que es distinta de la inteligencia policiaca para detener criminales; esa no es tarea del Cisen, ha tenido que participar y qué bueno que lo ha hecho.

¿Cómo quedará el Ejército después de todo?; ¿perdió prestigio?

Hay un desgaste, yo creo que la población sigue apreciando bastante al Ejército en los lugares en donde éste cuida la seguridad; yo creo que hay un discurso más alarmista sobre el desgaste del Ejército de lo que realmente es. Si tiene que cuidar y mejorar en los eventos en los que se ha documentado claramente que ha violado derechos humanos, tiene que seguir trabajando, pero yo creo que tiene solidez institucional.

hmolina@eleconomista.mx