La Secretaría de Gobernación, la Policía Federal y la PGR, de la mano del sector empresarial preparan un “plan de choque emergente” para enfrentar al crimen organizado, que “galopa” sin control con graves afectaciones a la economía mexicana y la sociedad.

Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), en tono de alarma, exigió al gobierno federal tomar cartas en el tema de inseguridad que se ha intensificado en los últimos meses, con los robos a trenes, autotransportes, cierre de empresas y secuestros.

El líder patronal, acompañado de un grupo de grandes empresarios, entre ellos los afectados, se reunió —el pasado martes— con funcionarios de alto nivel en materia de seguridad pública federal para definir protocolos de comunicación, prevención y seguridad; pero De Hoyos lamentó que tanto gobernadores como presidentes municipales no hagan intentos para atacar la inseguridad.

“¡No se vale! No podemos aceptar, para decirlo en temas coloquiales, que los alcaldes y los gobernadores le saquen a su responsabilidad, tenemos una gran complacencia que se está volviendo complicidad en muchos estados, en los cuales se está dejando prácticamente la atención de esta problemática únicamente a las fuerzas federales, esto es absolutamente inaceptable”, reprobó el presidente de la Coparmex en entrevista al participar en el Foro de Salud Think Tank.

Expresó que si un gobernador o alcalde no quiere dar la lucha contra la inseguridad, entonces mejor que se vaya, porque requieren de un “compromiso claro, inmediato, explícito”.

La inseguridad ha repuntado 116% en el transporte de carga y trenes con mercancía, hay cierre de empresas, ataques a los trabajadores, el cobro por derecho de piso y extorsión así como secuestros y asaltos, señaló.

“Ningún problema nos preocupa tanto como la problemática de seguridad, es una problemática que, de ser una enfermedad, se ha convertido paulatinamente en una epidemia y tiene tamaños de pandemia”, dijo.

Gustavo de Hoyos mencionó que una de las acciones a seguir será la prevención, a fin de que los grupos delictivos no se sigan asentando y amedrenten a las empresas.

“Hay casos en los cuales los grupos delictivos incluso han querido posicionarse en la ruta de distribución, han querido cobrar derecho de piso, han amenazado a los trabajadores y atentado contra la vida de choferes que tienen a su cargo el reparto de los materiales, amedrentado a los directivos de las empresas, es decir, tenemos un catálogo”, informó.

Juan Pablo Castañón, presidente del CCE, adelantó que la próxima semana se reunirán todos los organismos empresariales con las autoridades de la Segob para la entrega de información precisa de en dónde son los puntos clave de los golpes de la violencia y la delincuencia.