Los integrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Luis Ernesto Vargas y Flávia Piovesan manifestaron preocupación por la reacción del Gobierno Mexicano frente a la publicación del informe “Doble injusticia: Informe sobre Violaciones de Derechos Humanos en la Investigación del Caso Ayotzinapa”  de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH).

En la víspera, Misión Permanente de México ante los Organismos Internacionales con sede en Ginebra hizo entrega a las Naciones Unidas un documento con las observaciones del Gobierno de la República sobre el contenido de dicho trabajo publicado el pasado 15 de marzo.

En el documento, el Gobierno Mexicano considera que el trabajo de la ONU-DH en México refleja “sólo una versión parcial de los hechos”.

En audiencia pública de oficio del Mecanismo Especial de Seguimiento que supervisa la investigación del caso Ayotzinapa, el Comisionado, Luis Ernesto Vargas respaldó el trabajo que realiza el Representante en México de la ONU-DH, Jan Jarab y se dijo preocupado porque se acuda a descalificaciones, en lugar de prestarle atención a las conclusiones expuestas en el informe de la ONU-DH.

En el reporte presentado mes de marzo, “Doble injusticia: Informe sobre Violaciones de Derechos Humanos en la Investigación del Caso Ayotzinapa” se concluye que la investigación del caso Ayotzinapa se vio afectada por torturas y encubrimiento.

En el trabajo de este organismo multilateral se analizó la información sobre 63 personas de un total de 129 imputadas en relación con la desaparición de los estudiantes. Tras el examen de los expedientes judiciales, las fichas médicas que revelan numerosas lesiones y las entrevistas con autoridades, detenidos y testigos, la Oficina afirmó contar con “fuertes elementos de convicción para concluir que al menos 34 de esas personas habrían sufrido torturas”.

En el documento de observaciones que hizo llegar el Gobierno Mexicano a la ONU, se destaca que,  después de haber realizado los dictámenes periciales en el marco del manual de investigación conocido como el Protocolo de Estambul, los resultados a la fecha no sustentan fehacientemente la comisión de actos de tortura.

Durante la audiencia sobre el caso Ayotzinapa celebrada este martes en el marco del del 168 periodo de sesiones de la CIDH que se realiza en Santo Domingo, República Dominicana, el Comisionado Luis Ernesto Vargas se dijo muy preocupado porque en lugar de prestarle máxima atención al llamado de atención que la ONU-DH hizo en el informe, se busquen descalificación del trabajo.

“Cuando un organismo de derechos humanos de las Naciones Unidas, plantea posibilidad, con base en investigaciones previas, (…) de que haya torturas con respecto a personas que están siendo sindicadas o procesadas, yo creo que hay que prestarle más atención al tema (y) no de pronto escudarnos a que no se siguen las reglas de Estambul, que de pronto se está haciendo una protección inadecuada de delincuentes.

“En el fondo ¿A qué conduce esto? ¿Qué resultaría en caso de que al final se detecte que alguna de las declaraciones de personas que están vinculadas a la investigación o indagatorias, están afectadas por ese tema de las torturas; a algo que jurídicamente se llama el fruto o los frutos de un árbol ponzoñoso o envenenado ¿A qué conduce esto? A que definitivamente la investigación se vaya al traste”, apuntó el Comisionado Vargas.

En tanto, la Comisionada Flávia Piovesan apuntó que, de acuerdo con información recibida por la CIDH este año, hay 128 denuncias en relación de la tortura en este caso; sólo 53 de éstos estarían en análisis o concluidos  y únicamente dos tendrían resultado positivo en conformidad del Protocolo de Estambul.

“Endoso la pregunta y preocupación del Comisionado Vargas con relación al deber de investigar con autonomía, con independencia, teniendo en cuenta los principios del Protocolo de Estambul, los casos de tortura y enfatizo la importancia de la ONU, de su autoridad, de su expertise en este informe 'Doble injusticia'”

En respuesta, el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Miguel Ruiz Cabañas, invitó a los Comisionados a leer la postura del Gobierno Mexicano y aseguró que “simplemente estamos manifestando algunos desacuerdos con el contenido del Informe de la Oficina, mantenemos todo el respeto para las Naciones Unidas”.

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