La cooperativa Cruz Azul, encabezada por la familia Álvarez Cuevas y señalada por supuestos actos de fraude, recibirá este día por octavo año consecutivo el Distintivo ESR, que evalúa temas como el de la ética empresarial.

Guillermo Álvarez, director general de la firma, defendió el actuar financiero responsable y la ética medioambientales de la empresa, en medio de lo que calificó información filtrada de manera desleal contra la cooperativa y su club deportivo.

Dijo que desde el 2009 han invertido 150 millones de dólares en optimización de sus procesos para reducir el consumo energético en sus cuatro plantas del país, lo que ha permitido que del 2010 al 2011 redujeran 15% su consumo y prevén para este año una baja de 5% más.

Una empresa responsable, según el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), combate las prácticas de corrupción, ¿cómo defiende Guillermo Álvarez este punto? –se le preguntó.

Cada año se rinden informes a los asambleístas, en donde se muestran los reportes financieros. La manera de respaldar este decálogo es que cumplimos con esos reportes financieros y también tenemos controles internos , explicó Billy Álvarez.

El también presidente de La Máquina admitió: Hay aspectos que sólo traen más inquietud al interior y distraen el quehacer de la empresa. Ninguna persona puede ser propietaria de la marca (Cruz Azul) ni puede decir que se explote o no en otro lado, la propietaria es la Cooperativa .

alejandra.aguilar@eleconomista.mx