Un feminicidio no sólo significa que una mujer es asesinada, implica, además, que fue asesinada precisamente por ser mujer. Durante 2019 se registraron 1,006 presuntas víctimas de feminicidio en México, lo que implica que cada día fueron asesinadas casi tres mujeres por razones de género.

Sólo tres estados, Veracruz, Estado de México y la Ciudad de México, concentran 35% de los casos de feminicidio en el país, de acuerdo con datos del SESNSP (Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública).

El feminicidio se incorporó al Código Penal Federal el 2012 y es precisado como el delito de privar de la vida a una mujer exclusivamente por razones de género, que se enlistan así: violencia sexual previa al asesinato; lesiones físicas previas; antecedentes de violencia doméstica; relación sentimental con el agresor; amenazas, acoso u hostigamiento previo; privación de la comunicación y exposición pública del cuerpo de la víctima.

En días recientes circuló la propuesta del titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Alejandro Gertz Manero, quien sugiere hacer reformas al Código Penal Federal para desaparecer el delito de feminicidio y considerarlo, más bien, como una agravante del homicidio.

Eliminar la tipificación del feminicidio en el Código Penal implicaría retrocesos en materia de Derechos Humanos, igualdad social e impartición de justicia, además de que afectaría el trabajo de miles de mujeres por evidenciar la estructura sistemática de la violencia de género.

Aquí te explicamos por qué:

Tipificación del feminicidio en México

1. Investigar como feminicidio ayuda visibilizar las “razones de género”

El tipo penal feminicidio permite observar la relación entre la muerte violenta de una mujer y factores estrictamente relacionados con violencia de género. Mismos factores que de obviarse u omitirse perpetuarían otras expresiones de violencia contra mujeres como la violencia doméstica, el acoso y la discriminación.

La tipificación del feminicidio es importante no sólo porque reconoce y evidencia un tipo específico de violencia que surge de una problemática estructural y sistemática que conocemos como violencia de género, de acuerdo con el Inmujeres (Instituto Nacional de las Mujeres), también es esencial en la búsqueda de un sistema penal que garantice los derechos de las mujeres y niñas en México.

2. Tipificar el feminicidio es fundamental en términos de derechos y justicia

Eliminar el tipo penal feminicidio no sólo significaría un retroceso en términos de Derechos Humanos sino también una fractura más para el sistema de justicia mexicano.

“Si no se diferencia legalmente un feminicidio de un homicidio violento o agravado contra mujeres tampoco se observan los motivos por los cuales fue cometido y, como consecuencia, no se castiga de la manera adecuada”, dijo Lucía Melgar, experta en temas de género e igualdad social.

En términos de justicia, seguridad y Derechos Humanos, eliminar el delito de feminicidio implicaría “caminar hacia atrás”. Alrededor del mundo, se ha mostrado evidencia de que tipificar las muertes de mujeres por razones de género sirve para castigar el delito de manera justa y para entender la gestación de muchas otras expresiones de violencia de género.

3. Tipificar el delito de feminicidio es comprender la violencia de género

El tipo penal feminicidio es una de las figuras que más controversia han generado alrededor del mundo y por la que se ha luchado durante años. El reconocimiento del feminicidio en el Código Penal Federal es uno de los logros más importantes de la lucha feminista y eliminarlo bajo el argumento de que complica la operación del sistema penal implicaría suprimir el trabajo constante de las mujeres, organizaciones civiles, familiares de víctimas, colectivos, académicas y activistas, de acuerdo con Inmujeres.

La eliminación del tipo penal feminicidio significaría, además, que la lucha por garantizar una vida libre de violencia y discriminación para mujeres y niñas no ha sido realmente comprendida en las esferas de la política pública y que, por tanto, todos los recursos destinados a la problemática no han sido efectivamente aprovechados.

4. El delito de feminicidio enfatiza la necesidad de gobernar con perspectiva de género

Que exista el feminicidio como tipo penal no sólo obliga que se lleven a cabo procesos de impartición de justicia con perspectiva de género, también ayuda a resaltar que existe una necesidad constante en desarrollar todos los procesos de la esfera pública con esta perspectiva, comentó Melgar.

El feminicidio se entiende en la ley nacional como la culminación de una estructura sistemática de violencia contra una mujer. “La muerte violenta de las mujeres por razones de género tipificada en nuestro sistema penal como feminicidio, es la forma más extrema de violencia contra la mujer y una de las manifestaciones más graves de discriminación contra ellas”, cita la Conavim (Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres).

Es cierto que no todas las muertes violentas de mujeres son feminicidios y por lo tanto no pueden investigarse con los mismos parámetros y mucho menos castigarse de la misma manera, por eso es relevante tipificar este delito, para situarlo desde su carácter de género. “No es lo mismo un homicidio contra una mujer cometido con arma de fuego en un ataque relacionado con el narcotráfico o la inseguridad pública que el asesinato de una mujer que fue previamente abusada sexualmente y cuyo agresor es su pareja”, explicó Lucía Melgar.

Borrar la tipificación del feminicidio significaría invisibilizar que debajo de dicho delito hay muchas otras expresiones de violencia y discriminación contra las mujeres que también deben ser erradicadas. 

Las alternativas

El Inmujeres reafirma la necesidad de que el feminicidio sea reconocido en el Código Penal Federal. Para mejorar el sistema de impartición de justicia en los casos de presuntos feminicidios aún hay trabajo por hacer. La capacitación efectiva de todos los individuos involucrados en el proceso es fundamental para un sistema penal eficaz e igualitario.

La académica y experta en temas de igualdad social, Lucía Melgar, coincide en que el campo de acción en la profesionalización de los involucrados es grande. Dijo que no sólo se deben capacitar a los funcionarios públicos, también debe ponerse el ojo en las esferas educativas para que la perspectiva de género esté presente desde la formación de los profesionistas.

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