La Fiscalía General de la República (FGR) tiene abiertas 59 investigaciones por ataques cibernéticos contra empresas e instancias gubernamentales, delito que se ha incrementado en los últimos ocho meses, periodo que va de la pandemia. La Guardia Nacional, por su parte, ha atendido 6,303 denuncias por ataques mediante Internet.

En respuesta a una solicitud de información, con folio 0001700791620, la FGR informó que del 2019 a la fecha tiene abiertas 58 carpetas de investigación y una averiguación previa por delitos previstos en el artículo 211 Bis 1 al 211 Bis 7 del Código Penal Federal.

En dicho artículo se contempla una penalidad de seis meses a dos años de prisión y de 100 a 300 días multa a quien sin autorización modifique, destruya o provoque pérdida de información contenida en sistemas o equipos de informática protegidos por algún mecanismo de seguridad.

En mayo pasado, el titular de la Dirección General Científica de la Guardia Nacional, Radamés Hernández Alemán, precisó que entre marzo y el 15 de abril se presentó un incremento de 14% en los ciberdelitos en México.

En tanto, la semana pasada, la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas reveló que fue víctima de un ciberataque que vulneró su continuidad operativa, por lo que aplicó todos los protocolos de seguridad.

En el 2019, México ocupó el décimo lugar de países con más ciberataques. Según el sitio de seguridad Kaspersky, en China se cometió 30% de todos los ataques, seguido de Brasil con 19% y Egipto con 12  por ciento. México formaba parte de los diez primeros.

Según el titular de la Dirección General Científica de la Guardia Nacional, las principales amenazas para los ciudadanos a través de Internet es que sean víctimas de robo de información, suplantación de identidad, infección de equipos por código malicioso, acceso lógico no autorizado, fraudes cibernéticos y seguridad de la información.

Las modalidades de ello son: el phishing, donde se ofrecen supuestos programas sociales, se piden donativos o se dan prórrogas de pagos. El segundo es el smishing, mediante el cual se engaña a los usuarios con servicios gratuitos, recargas y suscripciones a plataformas de entretenimiento. El tercero es el fraude cibernético, donde se ofrecen propiedades o vehículos a un costo por debajo del comercial.

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