La Policia Federal vigila el comportamiento de 41,114 reos que cometieron delitos federales, como narcotráfico, secuestro o posesión de armas exclusivas del Ejército, pero que alcanzaron el beneficio de la libertad anticipada. Mensualmente, los liberados se reportan ante la autoridad con sus datos biométricos o mediante el envío de un informe postal.

El libro blanco de la extinta Secretaría de Seguridad Pública Federal, cuyas facultades ahora detenta la Secretaría de Gobernación, precisa: Se ejerce vigilancia y control, así como se rinde información relativa al cumplimiento de las obligaciones inherentes al beneficio concedido a los sentenciados libres, de una población total de 41,114 sentenciados que se encuentran gozando de algún beneficio o sustitutivo penal otorgado, mismos que se reportan mensualmente .

De ese universo, alrededor de 22,147 sentenciados gozaron de algún beneficio de libertad otorgado por el Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social, y en supervisión se encuentran 18,967 reos que lograron libertad condicional por parte de una autoridad judicial.

Alrededor de 5,180 de esos sentenciados alcanzaron su extinción de vigilancia, es decir, que concluyeron con las obligaciones establecidas durante el tiempo de su pena y sobre los que se ejercía seguimiento y vigilancia por parte de esta autoridad, dándose de baja de la población sentenciada en libertad y dejándolos en aptitud de ser rehabilitados en sus derechos civiles y políticos.

La autoridad detectó que 2,313 sentenciados en libertad incurrieron en incumplimiento de las obligaciones, por lo que se emitió un oficio de amonestación, requerimiento o aviso de incumplimiento.

El informe indica que 1,645 sentenciados en libertad fueron visitados en su domicilio para conocer de manera directa su desempeño social y el cumplimiento a las condiciones inherentes a la libertad anticipada, así como observar su dinámica familiar, condiciones de salud, vivienda y situación económica.

Se destaca que durante la anterior administración se puso en marcha un programa de registro de los datos biométricos de los liberados en el Distrito Federal y la zona metropolitana para que éstos se reporten mensualmente, mientras que aquellos que fueron liberados en los estados se reportan mensualmente a través del correo postal.

Para mejorar y eficientar el proceso de seguimiento, vigilancia y control de la población sentenciada libre, se ha fijado como objetivo sistematizar y automatizar la información. Es por ello que actualmente se lleva a cabo en el Distrito Federal y zona conurbada el control de las presentaciones personales a través de un sistema biométrico y para el resto de la República, mediante el envío de un reporte que los sentenciados envían mensualmente por la vía postal, de los cuales se recibieron 75,276 del 1 de enero al 31 de agosto del 2012 , destaca.

Ya sea con sus datos biométricos o en persona, los liberados se reportan también en las presidencias municipales, Ceresos o cárceles municipales, o con base en sus antecedentes, se canalizan a centros de desintoxicación o al Instituto Nacional para la Educación de los Adultos para concluir con su alfabetización, como medidas educativas y curativas previstas por el Código Penal Federal.

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