El secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, defendió la estrategia del Gobierno Federal para combatir la delincuencia y al crimen organizado, un problema que rebasa las fronteras, por lo que esta administración ha destinado un presupuesto de más de 6,600 millones de pesos para la prevención y el tratamiento de las drogas.

Tan solo en Estados Unidos la venta de cocaína al menudeo genera ganancias superiores a los 35,000 millones de dólares, explicó.

Poiré Romero hizo hincapié en que la estrategia del Gobierno Federal está basada en tres ejes fundamentales: combate a los delincuentes en las zonas donde operan; emprender la transformación de las instituciones de seguridad y justicia con respecto a los derechos humanos; y evitar la impunidad y reconstruir el tejido social.

El funcionario señaló que este problema va más allá de la legalización de un producto y de la atención al narcotráfico.

Al participar en el Foro Internacional "Drogas, un balance a un siglo de su prohibición", donde escuchó posturas de dos asistentes sobre la estrategia instrumentada contra el crimen organizado, Poiré Romero recordó que en México no se criminaliza el consumo de drogas.

El titular de Gobernación escuchó con atención los cuestionamientos de un adulto y un joven sobre el hecho de que "Juárez es un estado de terror, un estado totalitario", y le demandaron una postura clara sobre la legalización de las drogas.

Dijo que "hoy vivimos en un país en el que estamos enfrentando una lucha en un entorno estructural muy difícil y precisamente las instituciones democráticas nos permitan seguir como siempre teniendo foros abiertos, democráticos y plurales como el que estamos teniendo el día de hoy"

No obstante, recordó que "el problema del crimen organizado va mucho más allá que solamente la legalización de un producto y es, como se ha manifestado aquí, un tema que incluso va más allá solamente de la atención al narcotráfico".

En este marco, expuso que no se puede negar el entorno estructural de criminalidad y delincuencia en que se están dando esos debates; "no podemos negar este entorno histórico que dio origen a criminales más poderosos que nunca".

"Tampoco podemos negar que desde el principio de la administración del presidente Felipe Calderón se reconoció la magnitud, el problema y se confrontó con una estrategia integral, con una estrategia que como lo sugiere el presidente (Fernando) Henrique Cardoso, de no criminalizar el consumo de drogas", manifestó.

De tal suerte que, insistió, en México no es un delito consumir drogas y se trabaja por ello en el fortalecimiento de las instituciones, la reconstrucción del tejido social y por contar con mejores jueces y cuerpos de seguridad, así como una mejor rendición de cuentas.

El responsable de la política interna del país estableció que "nadie va hacer por nosotros nuestro trabajo, la tarea por construir un país de leyes".

Recordó que la delincuencia organizada ha venido acompañada de problemas graves como una violencia "cruel y despiadada" contra miles de mexicanos que han vivido el drama de que un familiar sea secuestrado o asesinado, entre otros males.

En el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología, donde estuvo acompañado por la presidenta del Consejo Ciudadano Consultivo del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Margarita Zavala, se cuestionó sobre qué habría pasado si hace décadas se hubiera sido más firme en combatir este flagelo.

Además, en invertir en más educación salud, en prevención y en cuidar las finanzas públicas.

MIF