El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador sugirió al Banco de México (Banxico) incluir “indicadores del bienestar” en sus mediciones de política económica.

Luego de que, la semana pasada, el Banco Central hizo un ajuste al rango de crecimiento económico para este año, de 1.7 y 2.7% a un intervalo de entre 1.1 y 2.1%, el vocero de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez, consideró que el Banxico no sólo debe tener como mandato el manejo de la inflación y de la política monetaria, sino también el nivel de vida de los ciudadanos.

Entrevistado por El Economista, el vocero dijo que no se trata de un intervencionismo en Banxico, y destacó que el órgano autónomo puede, por sí mismo, incluir los “indicadores del bienestar”, aunque dejó abierta la posibilidad de reformas a la Ley del Banco de México. Ramírez Cuevas reprochó también las mediciones del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

—¿El presidente analiza los indicadores del Banco de México, porque desestimó el recorte al crecimiento de este año del Banxico? (Se le preguntó a Ramírez Cuevas).

—Hay un debate sobre los indicadores. Como hubo un debate sobre el Inegi, su manera de medir el desempleo para que la tasa de desempleo fuera menor. También hay una manipulación de la forma cómo se plantean los indicadores. El propio Coneval, cuando mide la pobreza, puede ser que técnicamente sea correcta, pero como la comunica ya tiene un efecto político; es una decisión política. Entonces, no son organismos asépticos. El propio Banco de México, que tiene un mandato, que incluye el manejo de la inflación y de la política monetaria como únicos indicadores macroeconómicos. Nosotros hemos propuesto que el Banco de México incluya también el nivel de vida, o sea el nivel de bienestar deber ser parte del balance económico.

—¿Cómo lo podría medir?

—Eso lo mides cambiando el mandato del Banco de México, o que el banco asuma.

—¿Con una reforma?

—Sí, con una reforma.

—¿Pero que se incluya qué, por ejemplo?

—Pues consumo, nivel de vida, bienestar, ingreso, y que si el ingreso va bien, porque dice la inflación la controlamos, y controlamos el precio de la moneda y otros factores de la balanza comercial, pero ¿el nivel de gente, el bienestar? Entonces, ya que sea parte del balance de un banco central que está preocupado por la nación, no solamente por los sectores financieros y económicos; por eso nosotros creemos que sí debiera tener un mandato así, y que no afecta en nada, porque no es intervencionismo, manteniendo su autonomía, pero que incluya esos indicadores para también que la gente tenga un referente y los gobernantes tengan un referente, y los actores económicos tengan ese mismo referente.

—¿Eso sería con una reforma legal?

—Lo puede hacer el Banco de México, de suyo, como decisión de incluir los indicadores del bienestar como parte de sus consideraciones de política económica.

—¿Es una sugerencia?

—Es una sugerencia, y lo hemos dicho desde la campaña, pero no estamos enfatizando en eso; eso sería lo deseable, hay que ver qué camino seguir, sin que se sienta que se quiere intervenir en la vida interna del Banco de México, pero es adecuado. Si la economía tiene un destino humano, el fin de la economía es que haya bienestar social, sería lógico que el Banco Central que está encargado de las variables, incluya la variable humana como medible para ver hacia dónde vamos, no sólo variables técnicas-económicas. Pero eso es una parte de la reflexión sobre la economía y los cambios que va a haber. El enfoque es más regional y se está potenciando los sectores, por ejemplo, si en el campo se orientó todo a la producción para la exportación, ahora se trata de enfocarse a la producción de alimentos y al mejoramiento de las capacidades productivas de los campesinos, de los pequeños y medianos productores; también se va a apoyar a los grandes, pero como se ha abandonado a los pequeños, y (los programas) Aserca y Procampo y todos esos programas que había, estaban enfocados a los grandes, ahora se va a enfocar más hacia la unidad familiar más pequeña.