Enrique Peña Nieto no es el primer Presidente de México que, a inicios de su mandato, anuncia planes de austeridad y transparencia para lo que será su administración.

A principios de diciembre del 2006, Felipe Calderón hizo lo propio al informar que tanto él como sus secretarios de Estado, subsecretarios, oficiales mayores y titulares de unidad, se reducirían el sueldo 10%, además de que no habría incrementos salariales.

El proyecto de Calderón al iniciar su mandato, incluía también reducción en otros rubros como gastos de representación, ahorros en telefonía celular, combustibles y demás servicios personales.

Asimismo contemplaba evaluar bienes muebles e inmuebles de todas las dependencias para ver cuáles se conservaban y cuáles se enajenarían; y todo ello incluía de igual forma mayor transparencia en el gasto.

En el 2009, derivado de la crisis y de los efectos de la Influenza AH1N1 que azotaron al país, Felipe Calderón anunció otro paquete de medidas de austeridad que incluían nuevas reducciones a los gastos de representaciones diplomáticas en el extranjero; y la desaparición de tres secretarias –la de Turismo, de la Reforma Agraria y de la Función Pública-, ésta última que no trascendió.

Pero en la primera administración panista que encabezó Vicente Fox Quesada (2000-2006) también se llevaron a cabos algunas medidas de austeridad como, por ejemplo, al reducirse en más de 150,000, el número de plazas en ese Gobierno Federal, y otras reducciones de gasto corriente como menos gastos en telefonía celular.

klm