Los gobiernos de la Ciudad de México, del Estado de México y la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, gestionan para que la Secretaría de Educación Pública (SEP) utilice una bolsa de 900 millones de pesos que se aprobó para el 2017, a fin de insertar en la escuela a los niños que trabajan o están en situación de calle.

La presidenta de la Comisión de Educación en la Cámara Baja, Hortensia Aragón (PRD), explicó que la SEP tiene tres fondos para el 2017: el Programa Nacional de Becas Prospera por 200 millones de pesos; el programa de Escuelas de Tiempo Completo por 200 millones y el Fondo de Educación Inicial de 500 millones de pesos, con los cuales se pretende que se destinen recursos para combatir el trabajo infantil y permitir la inserción en la educación.

Por su parte, el secretario de Educación de la Ciudad de México, Mauricio Rodríguez Alonso, dijo que inicialmente la Comisión de la Cámara de Diputados y las secretarías de Educación de la CDMX y del Estado de México, realizarán una investigación para saber el número de menores que trabajan actualmente en esas dos entidades.

Se planteó una metodología para hacer una investigación acerca de los niños que tienen que laborar, que están incorporados en la informalidad laboral. Desde mi punto de vista un punto neurálgico, lo que tenemos que atender es a estos niños que están fuera de la escuela, cuando pueden desarrollar sus capacidades , comentó.

Dijo que debido a que son pocos los recursos con los que se cuenta, el estudio que se realizará pretende ser preciso para saber cómo utilizarlos en esa problemática.

Lo primero es geolocalizar donde están los centros comunitarios, las guarderías, las escuelas de tiempo completo para que los propios trabajadores de la informalidad que nos arroje el estudio, sepan dónde pueden llevar a los niños a estudiar .

Cuestionado sobre cómo se entregarían los recursos, comentó: Es lo que se va a diseñar. Se hablaba que no sólo es para el tema de la educación, sino como le das condiciones a las mamás para que tengan dinero para el transporte y puedan llevar a los niños, y qué facilidades tienen que dar los gobiernos .

Se trata, dijo, de determinar cómo acercamos a políticas y programas para que ellos no abandonen la escuela o insertarse en la escuela .

Son dos ejes los que tenemos que decir. Por un lado, que se tome en cuenta el tema de la marginación, y aquellos que están insertos en la informalidad puedan tener una complejidad y se puedan ir a trabajar, dejando a los niños en las escuelas más cercanas , refirió.

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