El grito se escuchó en el salón Adolfo López Mateos de Los Pinos. Parte del gabinete de Seguridad estaba ahí, junto con Enrique Peña.

Vivos se los llevaron, vivos los queremos , justicia, justicia... lanzaron de pie los activistas que aplaudieron a la galardonada: la hermana Consuelo Morales que actualmente preside la agrupación Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos, donde se brinda ayuda a familiares de personas desaparecidas en Nuevo León.

Con ella también venían aquéllas a las que apoya a través de su ONG. Las nombró y ambas se pusieron de pie. Son los rostros concretos que dan sentido y horizonte a nuestra labor, relató la llamada hermana Consuelo.

Eran Juani, cuyo hijo, Cruz, desapareció en octubre del 2012; y María de la Luz, que busca a su hermano Matías, desaparecido en mayo del 2014.

Desde la mesa central, legisladores, secretarios de Estado y defensores de derechos humanos escucharon de Consuelo pedirle al presidente Peña Nieto que se dejara tocar por el dolor de tantas familias afectadas a causa de la violencia.

Peña, más tarde, pediría a todos hacer un frente común. No partamos de la desconfianza , sugirió.

La CNDH y la galardonada con el Premio Nacional de Derechos Humanos 2015 expusieron ante el presidente Enrique Peña las condiciones de vulnerabilidad que se registran en el país en materia de garantías individuales.

Reconocida por su trabajo frente a casos de desapariciones en el estado de Nuevo León, la hermana Consuelo Morales Elizondo reprochó que se diga que alguien estuvo en el lugar equivocado y dijo que no existe ninguna justificación para que una persona sea desaparecida en México.

Morales Elizondo dijo ante el presidente Peña Nieto que organismos internacionales han confirmado con precisión el diagnóstico sobre México, que se vive una crisis profunda de violaciones a garantías individuales. Por ello, consideró que esa situación debe ser reconocida en el país.

La activista propuso al gobierno una serie de pautas a seguir, tales como no criminalizar a las víctimas.

También planteó impulsar un esfuerzo conjunto; asignar recursos económicos y humanos para las técnicas de búsqueda que utiliza el Estado; y la creación de medidas extraordinarias para que haya justicia y verdad plena frente a los casos de graves violaciones de derechos humanos.

En tanto, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, apuntó que las víctimas han esperado demasiado , y que si efectivamente se quiere recuperar la credibilidad en las instituciones, es preciso que éstas emprendan un cambio de rumbo, escuchando a la sociedad y asumiendo como parámetro de sus actos los derechos humanos.

Lamentó que hasta hoy no se puede contar con información real e integrada conforme a estándares internacionales que permita distinguir los casos que efectivamente puedan implicar una desaparición forzada de aquéllos que están vinculados a la delincuencia organizada.

Asimismo, el ombusdman refirió que actualmente México no ha honrado la deuda y compromiso que tiene con las víctimas de las desapariciones, con la sociedad y con el cumplimiento de las determinaciones emitidas por organismos internacionales en la materia.

Señor presidente, en materia de derechos humanos son muchos y muy diversos los estudios y análisis que se han realizado; no son necesarios más diagnósticos, ha llegado el momento de que actuemos de manera decidida y coordinada, encarando nuestra realidad y emprendiendo un esfuerzo conjunto e integral , pidió González Pérez.