Patricia Armendáriz Guerra no quería trabajar en el sector financiero, su sueño era enfocarse en combatir la pobreza o desarrollar programas de empleo en México, sin embargo, el destino le hizo una jugada.

“En 1990, vivía en Nueva York, estaba terminando mi doctorado en Economía del Empleo en la Universidad de Columbia y acompañé a mis compañeros a una reunión con Pedro Aspe, quien ya era secretario de Hacienda (...) Pedro me preguntó que hacia a dónde me dirigía, le dije que al Banco Mundial (...)me platicó que en México había buenas oportunidades, le expresé que no quería trabajar en el sector financiero y me dijo ‘no te preocupes’”, así lo comentó Patricia Armendáriz, en entrevista con El Economista.

“Llegando a México, lo primero que hizo mi mentor fue atascarme de libros sobre liberalización de servicios financieros en el mundo, ni siquiera sabía por qué la especialización, pero durante un año aprendí todo al respecto. En 1991, me convertí en el negociador de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para el Tratado de Libre Comercio de América del Norte en servicios financieros”, explicó la actual directora de Financiera Sustentable.

Vicepresidenta de la CNB

Armendáriz se convirtió en la experta en liberalización de servicios financieros, que le abrió la puerta para ser la primera vicepresidenta de la Comisión Nacional Bancaria (CNB). “En la Comisión todos eran contadores, aprendí a supervisar con el método CAMEL, que era el sistema de análisis y calificación de riesgo bancario que utilizaba la Reserva Federal de Estados Unidos.

“Tropicalicé el sistema y lo volví macro, se evaluaban cinco aspectos claves de la calidad financiera intrínseca de una entidad bancaria, como lo son: adecuación de capital, calidad de los activos, gestión administrativa, ganancias y liquidez, los puntos más importantes de un banco, y me traje a mis estudiantes del ITAM y a cada uno lo especialicé en cada aspecto. Ahí es donde se logró esa gran generación de la CNB que convirtió al instituto supervisor en serio, riguroso y técnico, que conocemos actualmente como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV)”.

Como vicepresidenta de la CNB, Patricia Armendáriz vivió la crisis bancaria de 1994 y le tocó la intervención de bancos en México, “en ese momento ningún banco tenía capital y vine a aplicarles la regla de que debían tener capital en efectivo”.

Recordó: “Banpaís fue la primera institución de crédito en la que intervine; Pedro Aspe muy conciliatorio hizo una cena con Ángel Rodríguez, el Divino, y le dijo: ‘Esto es una tregua, ¿verdad que le vas a poner capital al banco?’, y él contestó que sí”.

“Me mostraban todos los libros financieros y al final le expliqué: ‘Ángel, lo que acabas de abrir es un hoyo más profundo para ocultar que no es capital lo que tienes’. Estaba yo entregando mi reporte a la CNB de que Banpaís no había logrado corregir su capital y de repente me dicen que tengo una llamada urgente, salgo y escucho la voz de Ángel: ‘Paty, me estoy yendo, yo sé que me vas a intervenir porque no logré subsanar las cosas, te deseo lo mejor, ahí te dejo el banco vacío’, y se fue”.

Explicó que todos los bancos en México estaban igual y la mayoría estaba defendiendo sus bancos en lugar de abandonarlos.

Llamada inesperada

Otro momento difícil para Patricia Armendáriz fue en 1999 cuando el presidente de la República Ernesto Zedillo Ponce de León le llamó. “Me dijo ‘te van a acusar del Fobaproa (Fondo Bancario de Protección al Ahorro), porque tú fuiste quien intervino bancos, la que cerraste bancos, vete de México’”.

“En ese momento, se perfilaba el cambio de gobierno al panismo y los zedillistas no eran bienvenidos. Yo sólo hice mi chamba, que era recomponer el sistema bancario”, expresó.

Así que en abril de 1999, ya divorciada tomó a sus dos hijas de 13 y 14 años y fue a tocar puertas en el extranjero. Convirtiéndose en directora asociado del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).

“Ahí estuve negociando con grandes banqueros, negocié el Tratado de Basilea, era la única mujer y del tercer mundo, y me volteaban a ver como ‘qué está haciendo esta señora en Comité de Basilea’, y fue donde se dieron cuenta de que podía ayudarlos para ver si funcionaba Basilea para México, Brasil, Argentina, Rusia, para países con estados financieros de baja categoría subdesarrollados, y aprendí a moverme entre ellos, entre Guillermo Ortiz, que ha sido un mentor para mí”.

Dijo que en el BIS se percató de que el manejo de riesgos es para hacer dinero, no para tapar a las instituciones ni maniatarlas. “Si manejas bien los riesgos, de acuerdo con Basilea, es para que tengas una rentabilidad de largo plazo asegurada, son las mejores prácticas de los mejores bancos del mundo”.

De regreso a México

En octubre del 2001 retornó a su país como directora de Banorte. Ella extrañaba a su país y a su estado que tanto ama, Chiapas.

“Como directora de Banorte, estuve casi cuatro años y de ahí me quedé como consejera independiente desde el 2009”, expuso.

Mencionó que, desde que salió de la banca tradicional, se dio cuenta de que no iba a poder hacer nada desde la banca en grande para realmente ir a la base de la pirámide. “La banca grande todavía está muy ocupada en tarjetas de crédito, en crédito hipotecario, hay muchísimo que hacer en el mercado retail, y entonces no se fija en crear mercados nuevos y comencé a incursionar el mundo de las pymes, primero desarrollé la unión de crédito que se llama Credipyme”.

“Cuando decidí que ese no era mi objeto en la parte accionaria de cómo se estaba llevando la UC, cree Financiera Sustentable, justamente para bancarizar, pero con un objeto de alto impacto”, manifestó Patricia Armendáriz.

Explicó que lleva cinco años desarrollando el primer segmento, que es el de transporte público, “la única manera en que los transportistas pueden renovar su parque vehicular es consumiendo gas natural.

Entonces ha sido una obsesión lograr que los transportistas acepten ese crédito y les funcione y ponerles estaciones de servicio de gas natural, ya tenemos casi 2,000 unidades rodando con gas natural y tendremos cinco estaciones de servicio”.

Expuso que después de cinco años de especialización están listos para despegar con un producto de crédito a la vivienda y otro sobre microcrédito individual.

“El chiste es bancarizar, vamos a sacar una aplicación móvil, para que puedas ahorrar y desde ahí puedes transferir dinero desde tu cuenta bancaria o comenzar a ahorrar con nosotros”, indicó la líder de Financiera Sustentable.

Refirió que, al tomarte foto con el smartphone dentro de la app, es como si ya hubieras ido a una sucursal a abrir tu cuenta.

Fintech

Financiera Sustentable está anidando empresas fintech, “están viniendo con nosotros como institución que capta depósitos, tenemos 17 tipos de fintech: una es para pagar nómina, para crédito, para ahorro, para microcrédito, los estamos apoyando porque los bancos no les hacen mucho caso”, sostuvo.

Shark Tank

El 3 de mayo iniciará la nueva temporada de Shark Tank: Negociando con tiburones, el programa del Canal Sony, donde Patricia es la protagonista femenina por tercera temporada consecutiva.