Los retos principales para el Gobierno de la Ciudad de México en materia de seguridad son: implementar un trabajo de inteligencia con el fin de judicializar los delitos, fortalecer las instancias de procuración de justicia, así como revisar el sistema penal acusatorio, coincidieron especialistas.

Desde el pasado 5 de diciembre, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, anunció una estrategia en materia de seguridad coordinada con autoridades de todo nivel, con el propósito de coadyuvar en las tareas para reducir los altos índices de criminalidad en la capital del país.

Entre las estrategias que entraron en funciones con la administración de la mandataria se encuentran el despliegue de la Guardia Nacional, en coordinación con policía local; la Estrategia de Cuadrantes, para tener una mayor cantidad de agentes en determinadas demarcaciones, y una serie de iniciativas en el Congreso de la CDMX para aumentar la pena de algunos delitos, así como la reincidencia criminal.

Entrevistado por El Economista el presidente del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, Salvador Guerrero Chiprés, apuntó que la evidencia internacional refleja que si no existe una coordinación de todo tipo de autoridad, desde federal a local, así como de los tres poderes, ninguna estrategia de seguridad puede tener éxito.

Aseguró que en la administración anterior encabezada por el ahora senador Miguel Ángel Mancera hubo un abandono de las capacidades de articulación real de los cuerpos policiales y su relación frente a la delincuencia, así como un abandono del esquema de cuadrantes.

“Una diferencia clave es que por primera vez los integrantes del poder federal y local son miembros del mismo equipo político (Morena), eso es una acumulación importante de capacidades, y renovar la expectativa realista de que se puede disminuir la incidencia delictiva en un periodo mucho menor”, expuso el especialista.

Guerrero Chiprés declaró que aún está pendiente mejorar en materia de seguridad en la capital, visibilizar un debate acerca de los alcances y limitaciones que tiene el sistema penal acusatorio y revisar sus avances en el contexto actual, además de la eficiencia del sistema para favorecer la reinserción social.

Por otra parte, el coordinador de Investigación Aplicada en Policía, Seguridad Ciudadana y Prevención del Instituto para la Seguridad y la Democracia AC (Insyde), Miguel Garza, enfatizó la necesidad de que el Gobierno capitalino comience a apostar por las capacidades de inteligencia, es decir, la búsqueda de información y luego el uso de esos datos para judicializar acciones.

Propuso ubicar comportamientos delictivos con tendencias criminales en zonas donde haya focos rojos, así como optar por sistemas de identificación que se pueden lograr a través de un análisis en colaboración con el C5.

“Una vez que se cuenta con información de en dónde están operando bandas criminales o se reconoce su modus operandi se tiene que trabajar más de la mano con fiscales, (que) se puedan hacer operativos que vayan conforme a la norma y entonces tener mejores resultados”.

Medidas aplicadas

  • Transformación del cuerpo de granaderos en dos grupos
  • El diseño de la nueva Fiscalía
  • Programa de cuadrantes con el propósito de vigilar las calles mediante patrullaje, recorridos a pie
  • Se conformaron 847 cuadrantes para mayor presencia territorial y aumentó a 3,000 el número de policías
  • Se incrementó el salario de los policías en 5% y los jefes de cuadrante tienen un apoyo adicional mensual de 3,000 pesos
  • Inició la estrategia Sí al Desarme, Sí a la Paz; se han destruido 3,533 armas de fuego
  • Se busca reformar el Código Penal de la CDMX para endurecer las sanciones al robo en distintas modalidades y endurecer la pena en caso de reincidencia
  • Modificar el Código Penal capitalino para endurecer las sanciones por agresiones y homicidio en contra de policías, así como por feminicidio y extorsión

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