Para este 2015 el gobierno de Enrique Peña Nieto destinará 410.5 millones de pesos para la compra del nuevo avión presidencial, cuya transacción se pactó desde el sexenio pasado y a pagos por un periodo de 15 años.

La administración mexicana ha previsto que la entrega final de la aeronave, actualmente en proceso de equipamiento en el extranjero, se concrete en el segundo semestre de este 2015.

En el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el ejercicio fiscal de este año, se explica que la adquisición de una Aeronave de Transporte Estratégico para uso Presidencial y del Estado Mayor tendrá recursos totales -durante varios ejercicios fiscales- por 6,769 millones 996,885 pesos.

Cabe recordar que la operación de compra de la aeronave fue pactada durante la administración de Felipe Calderón (PAN), mediante un plan de pagos diferidos.

A través del rubro Programa o proyecto de inversión de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en el PEF 2015, el gobierno mexicano detalla que el avión y su equipo tendrán un costo estimado del flujo amortizado del valor actual del avión -para este año- por 637.1 millones de pesos y en equipo por 560.7 millones.

El horizonte del arrendamiento (15 años) considera pagos anuales promedio de 45 mdp (millones de pesos) en operación y mantenimiento, más pagos anuales de arrendamiento entre 4.6 mdp y 451.4 mdp , detalla el gobierno de la República en el PEF 2015.

Con la llegada del nuevo avión presidencial, el hangar presidencial sufrirá modificaciones, obras que ya empezaron desde el segundo semestre del 2014.

Para este rubro, la administración de Peña Nieto ha previsto una inversión de 945 millones 599,450 pesos, para obras de ampliación y modernización de la plataforma presidencial y de sus instalaciones de servicios, resguardo y apoyo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

En octubre pasado, el que será el nuevo avión -para uso del presidente de la República y su comitiva- llegó a México de manera momentánea, aterrizando en una base militar del Estado de México.

Tras permanecer un par de horas en territorio mexicano, después de su entrega sólo del cuerpo de la aeronave, ésta fue trasladada al extranjero para llevar a cabo su equipamiento, incluidas las adecuaciones para la seguridad presidencial.

El secretario de Comunicaciones, Gerardo Ruiz Esparza, aseguró a mediados del 2014 que por sus especificaciones, la llegada y posterior uso de la unidad, considerada como un avión inteligente , derivará en adecuaciones al actual hangar presidencial. Está programado que las adecuaciones al avión presidencial y al hangar estén en septiembre del 2015.

Ruiz Esparza ha salido en defensa del proyecto de compra -criticado por el alto costo-, argumentando que el TP-01, el avión presidencial, tiene casi 30 años de uso y que su equipamiento no será más allá del necesario, y que garantice la seguridad del Ejecutivo.

Así, el gobierno federal tiene proyectado un incremento paulatino de recursos públicos para la adquisición del nuevo avión presidencial. Por ejemplo, para el 2016 se prevé erogar una bolsa por 501.5 millones de pesos, y para el 2017 la cantidad a pagar por la unidad sería por un mismo monto.

Del 2018 -cuando concluya el sexenio de Peña- en adelante, la Secretaría de la Defensa Nacional haría pagos hasta completar 4,994 millones 864,538 pesos.

El gobierno mexicano, como parte de la proyección de recursos para el 2015 en este proyecto aeronáutico, informó que hasta septiembre del 2014 se habían destinado 316 millones 99,420 pesos para la compra del nuevo avión.

[email protected]