A unos días de que fuera asesinado el presidente municipal con licencia de Coyuca de Catalán, en Guerrero y aspirante a un escaño en el Congreso del estado, Abel Montúfar Méndez, el aspirante a la misma alcaldía, Ramiro Gómez Pineda renunció este jueves a sus aspiraciones de encabezar el municipio.

Pese a la coyuntura de violencia que se vive en la zona de Tierra Caliente en el marco del proceso electoral 2018, el dirigente del PRI en Guerrero, Heriberto Huicochea Vázquez negó vía telefónica a El Economista que la renuncia del aspirante a la presidencia municipal y el asesinato de Montúfar, estén ligados.

“Ramiro Gómez es el candidato que registramos como propietario porque él era el secretario o el director, mejor dicho, de Desarrollo Rural del Ayuntamiento cuando Abel era presidente municipal, una gente de su absoluta confianza y este registro se hizo o se realizó mientras podíamos determinar quién encabezaba la candidatura para cumplir con los tiempos que marcaba el Instituto Electoral de Participación Ciudadana, entonces para no dejar en blanco, para no dejar acéfalo el registro fue que se optó por este señor para que quedara registrado y valorar si podría encabezar la candidatura”, dijo.

Ante la renuncia de Gómez, el dirigente estatal precisó que tendrán nueve días naturales para poder realizar el nuevo registro, en tanto se analizará —dijo— al interior del partido quién podrá encabezar la candidatura del municipio situado en Tierra Caliente, una de las zonas con mayor presencia del narcotráfico en México, así como de la candidatura por el PRI para el distrito 17 por el cual competía Montúfar.

Giran recomendaciones

El dirigente estatal del PRI indicó que a los candidatos del partido se les han girado recomendaciones, además de que se les han proporcionado informes en los que se señalan las zonas del estado a las que se les recomienda no acudir, como aquellas en las que el crimen organizado tiene presencia o donde hay policías comunitarias armadas.

“Todo ese mapa lo hemos trasladado a nuestros candidatos, hemos hecho recomendaciones de que no hagan campaña después de la 7 de la noche, no vayan a caminos que no tienen que transitar en la tarde-noche, en fin todas las medidas posibles”, dijo.

Uno de los municipios que han sido marcados como rojos por la dirigencia del PRI, así como por la mesa de seguridad que instaló el gobierno estatal con los diferentes partidos para el actual proceso electoral es Chilapa de Álvarez, en donde se han cometido asesinatos de candidatos.

“Uno que se dio hace tres años, del candidato a la presidencia municipal de Chilapa de Álvarez por parte del PRI, y recientemente hace unas semanas lo que ocurrió con dos mujeres que fueron ultimadas, una del PRI y otra del PRD, aspirantes a candidaturas”, comentó.

Violencia continúa

Huicochea enfatizó que la violencia que se vive en Guerrero ha sido reiterada desde hace años, por lo que no se puede aseverar que hay una “crisis” de violencia política en el estado; “hay casos aislados”.

“El tema particular de estos homicidios dolosos sigue siendo tan complejo como en las administraciones anteriores, es decir, no es un tema nuevo, es un tema que desafortunadamente se ha heredado de las administraciones pasadas”, señaló.

En este sentido, Huicochea refirió que es común que los candidatos a posiciones como alcaldías o diputaciones se les amenace.

El dirigente aclaró que hasta ahora de los 81 candidatos a presidentes municipales por el PRI, sólo uno, perteneciente al municipio de Teloloapan, ha pedido medidas de seguridad. En tanto que a posiciones a nivel federal, Huicochea refirió que tres candidatos por el PRI a San Lázaro han pedido medidas de seguridad.