Para los comicios de este 2015, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) le sigue apostando a la no división, uno de varios factores que lo dejó fuera de Los Pinos durante dos sexenios.

En los últimos años, los cargos más importantes de designación los ha tratado de sacar a través del consenso, el llamado candidato de unidad; es decir, que sólo se registra un aspirante.

Por ejemplo, fue así como el priísmo ha nominado a sus últimos dirigentes nacionales, como Humberto Moreira, y los interinos Pedro Joaquín Coldwell o el propio César Camacho, actual líder del partido , pasando por el mexiquense Enrique Peña Nieto como candidato a la Presidencia de la República en el 2012, tras la decisión de Manlio Fabio Beltrones de no participar finalmente en el proceso interno para elegir al abanderado presidencial, a finales de noviembre del 2011.

Con el procedimiento electoral 2015 en marcha, el PRI ha sacado una primera candidatura de unidad, la de Ivonne Álvarez, para el gobierno de Nuevo León, quien presentó su registro. Al cargo aspiraban al menos 12 militantes, y cuyo procedimiento de selección derivó finalmente en su candidatura de unidad.

Ese mismo mecanismo se buscaría aplicar al menos para las postulaciones en Baja California Sur y Michoacán.

Para BCS buscarían la postulación Esthela Ponce, Ricardo Barroso e Isaías González, mientras que en el caso de la gubernatura de Michoacán, irían por el cargo Ascención Orihuela, Víctor Silva y Wilfrido Lázaro Medina.

El PRI lanzó la convocatoria para elegir a los candidatos a gobernador de Baja California Sur y Campeche; la designación se hará a través de una convención de delegados el 15 de febrero.

mauricio.rubi@eleconomista.mx