Especialistas en materia constitucional afirmaron que en México existe una crisis en materia de federalismo derivada de la desconfianza que tiene el gobierno central en las entidades para resolver problemas como la inseguridad.

En el segundo día del foro sobre reformas en materia de Estado y electorales realizado en la Cámara de Diputados, el rector de la Escuela Libre de Derecho de la Ciudad de México, Ricardo Silva Díaz, indicó que desde el punto de vista jurídico, económico, social y político hay una “crisis” entre las atribuciones que tiene la federación y los estados de la República.

“Se ha recurrido a crear cierto tipo de facultades que ni siquiera podríamos llamar ya federales, sino centralistas. Tenemos un problema de secuestro, entonces vamos a generar una ley general  del secuestro, una ley general que pueda tener una condición y un impacto en las diferentes entidades federativas”.

Silva Díaz opinó que se deben poner en el centro del debate las necesidades que tienen las entidades en materia económica y social para dotarlas de mayores facultades en la materia o, por el contrario, poner sobre la mesa y discutir si las entidades no tienen la capacidad para resolver cierto tipo de problemas.

“Creo que los planteamientos tienen que ir a pensar si no estamos ya en algún momento normativo de reflexionar y dejar de hablar de este federalismo como se veía en un inicio, empezar a hablar de un centralismo por la ineficacia o las condiciones de cada una de las entidades federativas o, en su caso, empezar a fortalecer a las propias entidades federativas y respetar a esas competencias”, afirmó.

A su vez, Jaime Cárdenas, integrante del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, apuntó que en los últimos años se ha incurrido en el abuso de las leyes generales.

En su exposición, el investigador precisó que de acuerdo con jurisprudencias dictadas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la ley general está por arriba de las leyes locales en los estados del país, e incluso por arriba de las mismas leyes federales.

“Las leyes generales deberían, desde mi punto de vista, ser aprobadas también por los congresos locales, pero son aprobadas solamente por el Congreso de la Unión. Entonces, ¿qué ocurre cuando el Congreso de la Unión aprueba una ley general? Que todas las competencias, las más importantes, se quedan en la federación y le deja escasas competencias a las entidades federativas la ley general”, explicó.

Jaime Cárdenas añadió que, en materia económica, las normas vigentes dejan con poco margen de maniobra a los estados, debido a que alrededor de 80% de sus ingresos proviene de la federación.

Aunado a ello, las asignaciones presupuestales de la federación han sido discrecionales, y como ejemplo se encuentra el Ramo 23, refirió.

Luis Eduardo Medina Torres, investigador de la UAM, aseveró que el federalismo en México se encuentra claramente en crisis, debido, en parte, al fortalecimiento del presidencialismo.

En la parte fiscal, la federación y estados mantienen diversas deficiencias. No obstante, hay un impulso desde el gobierno federal para que sean los estados los que recauden mayores recursos fiscales, debido a que el cobro de impuestos es impopular desde el punto de vista político, mencionó el investigador.

“El asunto es que la tributación y la recaudación son francamente impopulares, ahí es donde queremos vernos federalistas para que entonces no tenga que ser el órgano nacional el que recaude y apriete la fiscalidad, sino que tenga que ver con los órganos locales, en este caso los gobiernos de los estados”, expuso.

Los foros continuarán de cara al siguiente periodo ordinario, en donde se pretende poner a discusión y aprobación diversas reformas en materia electoral y de federalismo en la Cámara Baja.