El candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador (Morena, PT y PES) libró a su asesor Javier Jiménez Espriú, de cualquier acto de corrupción por ser socio de una empresa (Idesa) con vínculos con Odebrecht.

Luego de un mitin en Ciudad del Carmen, Campeche, López Obrador calificó como parte de la guerra sucia, la petición que le hizo el candidato del PRI, José Antonio Meade, para que explique por qué tiene en su equipo a Jiménez Espriú, si es socio indirecto de la empresa Odebrecht, acusada en México de dar sobornos a funcionarios de Petróleos Mexicanos.

“Es parte de la guerra sucia, lo de Odebrecht tiene que ver con (Felipe) Calderón y con (Enrique) Peña. ¡Para qué le andan buscando tanto! Quieren confundir”, dijo Obrador.

El propio Javier Jiménez Espriú negó tener un conflicto de interés por ser miembro suplente del Consejo de Administración de Idesa, y a la vez asesorar a López Obrador en temas de comunicaciones y transportes.

Jiménez Espriú aseguró que desde el inicio de la campaña, informó a López Obrador de su actividad empresarial. Incluso, dijo que ya habló con él, y le comentó “que no me preocupe, que ya no saben qué inventar para atacarlo, están desesperados”.

Mancera y Rioboó

Marcelo Ebrard, jefe regional de campaña de López Obrador, cuestionó que el candidato presidencial del PAN, Ricardo Anaya, haya criticado los contratos directos que recibió el empresario José María Rioboó, cuando Obrador fue jefe de Gobierno del DF, pues dijo que el propio Miguel Ángel Mancera —quien aspira a ser jefe de Gabinete de Anaya— también contrató a la empresa de Rioboó.

“Bueno, alguien avísele a Anaya que su jefe de Gabinete, Mancera, también dio contratos en asignación directa a Rioboó. ¿Entonces? Puro cuento. Andrés no es corrupto, y lo saben”, escribió Ebrard en Twitter.

Aparte, el candidato Andrés Manuel López Obrador reiteró que se compromete a que haya “cero corrupción y cero impunidad” en el país, a “moralizar” al país, y a reintegrar al Estado los 500,000 millones de pesos anuales que se desvían.