Washington.- Durante una cena de Estado que ofreció al mandatario de México, Felipe Calderón, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dejó patente la relación de amistad y de socio pleno que une a ambas naciones.

En tanto, el Ejecutivo federal mexicano destacó la nueva etapa de cooperación que existe entre los dos países vecinos.

En un emotivo discurso en la Casa Blanca, Obama recordó las visitas de él y su esposa a la nación mexicana, el Museo de Antropología y la música del mariachi, al tiempo que celebró lo que México ha aportado al mundo como el chocolate, al que definió como 'el alimento de los dioses'.

Ante unos 300 invitados, entre ellos empresarios mexicanos como Carlos Slim, el gobernante estadounidense se refirió también al futbol, a unos días de que empiece el Mundial de Sudáfrica 2010, y dijo que México tiene una selección nacional 'bastante buena, al igual que la de Estados Unidos'.

En su oportunidad, Calderón Hinojosa recordó una frase del escritor mexicano Octavio Paz citada por la tarde Obama en las actividades que desarrollaron de manera conjunta: 'Uno debe merecer sus sueños para alcanzarlos'.

Parafraseando al desaparecido premio Nobel de Literatura, el mandatario mexicano expuso: 'No sé si usted y yo merecemos nuestros sueños, pero sé que ambos los tenemos y que luchamos todos los días para merecerlos, y por lo mismo sé que los vamos a alcanzar'.

La cena de Estado se celebró como marca el protocolo: el presidente Obama y su esposa Michelle recibieron al mandatario mexicano y a su cónyuge, Margarita Zavala.

Obama y su esposa estaban acompañados por la titular del protocolo estadunidense, Capricia Penavic Marshall, quien al bajar las escaleras pisó su vestido y cayó, pero se incorporó de inmediato.

Los mandatarios y sus esposas ingresaron a la Casa Blanca mientras que la orquesta de honor tocaba Minuet, aunque luego para estar acorde con la visita interpretaron 'La Bamba', originaria de Veracruz.

Entre los asistentes estaban los secretarios de Gobernación, Fernando Gómez Mont; de Hacienda, Ernesto Cordero; de Economía, Gerardo Ruiz Mateos, y de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, así como el premio Nobel de Química, Mario Molina y personalidades del mundo del espectáculo, como Eva Longoria, entre otras.

El presidente Calderón, quien vistió un esmoquin negro, tomó su lugar en la mesa de honor acompañado por Michelle Obama, quien usaba un vestido largo, azul.

En el otro extremo hicieron lo propio Barack Obama, también con esmoquin, y Margarita Zavala, con un vestido largo de color morado claro, con motivos en azul a la altura de los hombros.

Barack Obama inició su discurso en inglés, pero luego comentó que la tradicional 'White House' estaba convertida hoy en 'la Casa Blanca', celebró lo que los mexicoamericanos han aportado y todo lo que ha permitido enriquecer el sabor de México.

En su oportunidad, Calderón Hinojosa agradeció la invitación y la generosa hospitalidad de Barack Obama, cuya cortesía honra la gran amistad que existe.

Mencionó que México y Estados Unidos viven una nueva etapa de cooperación y lo que es bueno para el primero, también lo es para el segundo y viceversa; además felicitó a Obama 'por tener una esposa como la primera dama, Michelle Obama'.

Tras los discursos se sirvió la cena, que consistió en una entrada de jícama, naranja y toronja, luego un ceviche estilo Hawai, bife al mole negro de Oaxaca y como postre, tarta de cajeta y chocolate acompañado con vino del Valle de Napa.

Para dar por terminado el primero de dos días de esta visita de Estado, en otra zona de la Casa Blanca se presentó un espectáculo encabezado por los cantantes Beyonce, y Rodrigo y Gabriel.

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