Las declaraciones y compromisos de México ante del Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) tendrán que traducirse en acciones concretas para combatir la discriminación a indígenas, migrantes y otros grupos vulnerables, declaró José Rosario Marroquí, director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh).

Expresó que la discriminación de grupos étnicos se agudiza, como en el caso de Hugo Sánchez Ramírez, joven mazahua recluido, que aguarda resolución de la Suprema Corte de Justicia.

Marroquí indicó que este caso fue de especial interés para el Comité por las evidentes fallas en el proceso, pues Hugo fue condenado por secuestro cuando las víctimas se retractaron de su supuesto reconocimiento del raptor.

Alejandro Negrín, director de Derechos Humanos y Democracia de la Secretaría de Relaciones Exteriores, reconoció durante el examen del Comité, en Ginebra, Suiza, los días 14 y 15 de febrero, que el caso está siendo atendido al más alto nivel de justicia en México .

El relator del Comité para México, Pastor Murillo, observó durante la sesión que en el tema de criminalización, los indígenas son de los más vulnerables.

Si bien el Consejo Nacional para la Prevención de la Discriminación (Conapred), liderado por Ricardo Bucio, ha tenido avances significativos, en la rama jurídica y de acceso a la justicia no se han obtenido buenos resultados, dijo el Director del Prodh.

Los operadores de justicia carecen de mecanismos para que los indígenas tengan un adecuado acceso a la justicia . Destacó que los programas para abatir la discriminación se han implementado en el sentido de inculcar medidas que tienden a revertir la discriminación, pero no tienen una trayectoria adecuada en el funcionamiento.

ana.langner@eleconomista.mx